El Comité Director de la Segunda División acordó la noche del jueves mantener mantener a Barrio México como afiliado.
Al club canela se le investigaba por la denuncia de Sagrada Familia en donde indicaba que en el partido que jugaron contra los mexicanistas se alineó de forma indebida al técnico Rodrigo Cordero, quien no aparecía registrado para tal cargo.
El Comité determinó que no hubo intención del Barrio por cometer una infracción, sino que la culpa recae en los árbitros del juego que no hicieron ninguna anotación con respecto a las lista oficiales que el equipo les brindó ni corroboró la identidad de los mismos.
La falta hubiera significado la tercera de los canelas al reglamento y por consiguiente su expulsión de la Segunda.
William Hernández, vicepresidente de Sagrada Familia, aseguró que no comparte el fallo y que mantendrán la apelación en el tribunal de alzada.
Ayer se intentó conocer la posición del presidente de la liga, Miguel Chacón, sin embargo no respondió las llamadas.