
Los principios básicos de estrategia en el futbol indican que la pared es la jugada más letal para traerse abajo a una defensa plantada en línea de cuatro.
Limón FC utilizó ayer esa vieja arma que le significó un empate de oro en la difícil cancha del Ricardo Saprissa, en Tibás.
Corría el minuto 86. Saprissa estaba arriba 2-1. El menudito lateral limonense Joseph Centeno tomó el balón por su banda izquierda, de la cual fue escudero durante todo el partido.
De inmediato, se animó a irse al frente, dribló con dificultad al morado Yeltsin Tejeda y sirvió el balón a un estático Kurt Bernard que ahora funge más como cerebro del equipo y ha dejado de lado aquella explosividad y potencia que lo caracterizó años atrás.
Centeno soltó el pase filtrado y conociendo el colmillo de su compañero corrió al espacio libre, robándole la espalda al lateral morado Jordan Smith, quien nunca acató a seguirlo.
El resto, Centeno lo completó con una buena definición al paral izquierdo de Donny Grant para sellar la paridad justo al final y en un estadio que deliraba ante la posibilidad del triunfo.
Concluido el encuentro, Centeno no quiso brindar declaraciones a la prensa que lo esperaba, por más que se le insistió.
“Saprissa sale en el segundo tiempo a buscar el marcador y era algo lógico pues está en su cancha. Nosotros sabíamos que teníamos que aprovechar los espacios que ellos fueran a dejar”, explicó Bernard sobre la jugada.
“Al final, logramos hilvanar una buena acción frente al área y sacamos un punto que significa mucho”, destacó el veterano.
Según datos de Gerardo Coto Cover, estadígrafo de Unafut, el de ayer fue el primer gol para Centeno en la Primera División en 61 juegos disputados con Limón y Santos.