Antonio Alfaro. 27 enero
 El fichaje de Marco Ureña cualquier equipo nacional se lo desea, si bien la Liga lo que menos necesitaba era otro delantero. Fotos de Diana Méndez
El fichaje de Marco Ureña cualquier equipo nacional se lo desea, si bien la Liga lo que menos necesitaba era otro delantero. Fotos de Diana Méndez

Henry Figueroa, Esteban Alvarado y Marco Ureña convierten a la Liga en el campeón del mercado, monarca de las portadas, tres fichajes que juntos —y solo juntos— logran superar el golpe mediático de Yeltsin Tejeda vestido de rojiamarillo.

El contención florense sacudió los noticieros y el ánimo de Saprissa. Ni siquiera Alvarado lastimó tanto el orgullo tibaseño. Tampoco Ureña hirió tanto, muy a pesar del interés saprissista en él desde los tiempos de Paulo César Wanchope como gerente morado.

Solo Tejeda logró desviar los reflectores del Morera Soto hacia el Rosabal Cordero, en una temporada de fichajes convertida en campeonato aparte, de anuncio aquí y respuesta allá, sorpresa en un lado y arremetida en el otro.

Alajuelense sacó ventaja, si bien sus agresivas contrataciones reflejan a la perfección la dualidad de un año en el que convive con plácemes y urgencias. Sus fortalezas y débilidades también ilustran a la perfección un mercado de oportunidades, algunas más cercanas al golpe mediático que a la necesidad.

Atinó con la urgente incorporación de un zaguero central, pero en las bandas sigue dependiendo del regreso, con nivel incierto, de Meneses y Salvatierra. Sacudió el mercado, pero un guardameta y un delantero no figuraban en su lista de urgencias. A Ureña y Alvarado, claro está, aunque inncesarios, cualquiera se los desea.

Enriquecen además el banquillo, ese que según los entendidos define campeonatos.

Similar sucede en Herediano. Sus premuras no pasaban por contratar un contención, si bien la salida de Allan Cruz, la edad de Azofeifa y Granados y la calidad comprobada de Yeltsin Tejeda le dan sentido al fichaje "bomba" de la semana. Si además desestabiliza al rival, lo priva de un refuerzo y desanima a la afición morada, para Herediano el objetivo está cumplido.

Hay quienes ganan campeonatos sumando fortalezas. Otros, debilitando al rival. Y están aquellos que hacen las dos cosas al mismo tiempo.

Irónicamente, el equipo más lastimado, objeto de mofas y críticas propias, fichó mejor de lo que muchos piensan. Urgido de delanteros, Saprissa puede rezarle a que un buen torneo de John Jairo Ruiz y el hondureño Rubilio Castillo reivindiquen su criticada temporada de fichajes. A falta de refuerzos por el centro de la zaga, Aubrey David intenta cubrir la falencia. Más discreto en las contrataciones, el cuadro morado no anduvo tan lejos de sus necesidades.

Ya veremos qué sucede en la cancha. Los fichajes son un campeonato aparte.

La llegada de John Jairo corresponde a la necesidad de Saprissa de reforzar su delantera. El cuadro morado no fichó mal, aunque evidemente hoy tiene menos banca que la Liga y Herediano. Fotografía José Cordero
La llegada de John Jairo corresponde a la necesidad de Saprissa de reforzar su delantera. El cuadro morado no fichó mal, aunque evidemente hoy tiene menos banca que la Liga y Herediano. Fotografía José Cordero
Jafet Soto y Herediano festejan la llegada de Yeltsin Tejada. Más allá de necesitar un contención, su fichaje golpeó a Saprissa en el ánimo y en la posibilidad de fortalecer su medio campo. Fotos: Mayela López
Jafet Soto y Herediano festejan la llegada de Yeltsin Tejada. Más allá de necesitar un contención, su fichaje golpeó a Saprissa en el ánimo y en la posibilidad de fortalecer su medio campo. Fotos: Mayela López