
Motivación y buen momento fueron las de Kenneth García. Tampoco se le olvidó ganar.
Solo dos jugadores rojinegros hablaron con los medios ayer, pero no había necesidad de tener a más.
El discurso sería el mismo si se conversara con todos. Lo fue con los tres que se acercaron a los micrófonos y grabadoras el jueves. Poniéndoles nombre: José Salvatierra, Walter Chévez y Luis Miguel Valle.
La Liga cerró el amargo capítulo de Tigres de México del miércoles pasado y abrió el de Saprissa; su archirrival, su némesis. Y lo enfrentará hoy con la cima del Torneo de Invierno 2012 en riesgo.
Por eso es que los rojinegros buscan salir a la Cueva con todas esas palabras frescas en los labios. No es solo un juego más. Es el clásico del futbol costarricense.
Alajuelense es el puntero del campeonato con base en dominio del volumen e intensidad de juego. En esas variables, a todos los que enfrentó por el certamen local los superó. Probablemente eso le da bastante seguridad y confianza.
Sin embargo, en partidos contra el Monstruo a veces eso vale poco.
En muchas ocasiones estos vibrantes duelos terminan definiéndose por riñón y por ganas.
La Liga los tiene. Lo demostró durante su lucha por el tricampeonato y en su regreso milagroso del certamen pasado. Por esa línea se mueven las declaraciones de Meneses y García. También lo hicieron las de Salvatierra, Chévez y Valle.
La Liga también tiene de estos, más allá de que no le gusta que se los señalen: la falta de anotación es uno. Le pasó en varios partidos ya.
La desesperación cuando no se le cumple el plan es otro. El duro recuerdo que le dejaron los aztecas todavía está tierno.
El técnico Óscar Machillo Ramírez confía en que el exsancarleño Álvaro Sánchez, quien fue titular en los últimos dos duelos (uno con gol), le resuelva el primer punto.
Mientras que el segundo, simplemente esperan que nadie en el país tenga ese ritmo y presión.