
Cartago. Llegó sin hacer ruido. Para la mayoría era tan solo un brasileño más que venía a probar fortuna al futbol costarricense.
Pero Aurelio Ferreira, mediocampista de llegada de 28 años, ha empezado a seducir la atención de la prensa deportiva.
En la actualidad es uno de los puntales del Cartaginés, equipo en el que sobresale haciendo labores típicas de contención, "aunque mi puesto es el de volante de llegada", confiesa al explicar que la lesión de Miguel Davis lo catapultó a esa posición.
El nombre de Aurelio se ha vuelto recurrente en las crónicas de los periodistas que cubren los partidos del Cartaginés, pues destaca por su eficencia en las labores de recuperación y administración de la pelota.
También hechiza su futbol fino y estilizado, así como la lucidez para meter pases de 35-40 metros que dejan al compañero mano a mano con el portero rival. Pero en Cartago lo alaban por un lujo que se permite por lo menos dos veces en cada juego: la bicicleta o pedaleda, como se le conoce en Brasil.
En vías de extinción
La jugada formaba parte del paisaje dominical de antaño en una cancha de futbol, pero desapareció cuando se retiraron futbolistas de la talla de Leonel Hernández.
Consiste en recargar el cuerpo a un lado, amagar luego hacia el costado contrario y, en el lapso que transcurre entre ambos movimientos, adelantar el balón para desconcierto del rival, que generalmente queda desparramado en el camino.
"La utilizo para desorientar a los defensas, ya que cuando hago el movimiento casi simultáneo de las dos piernas, casi siempre los engaño y gano unos centímetros de avance que pueden ser vitales".
Ferreira no es un desconocido en su país. Jugó en Flamengo a la par del mundialista Edinho y también en el Internacional de Portugal junto con figuras como Tita -actual goleador en México - y el portero Taffarel. "Alajuelense es uno de los equipos más compactos que he visto en el torneo, pero su juego nos permite también desarrollar un sistema muy similar, por lo que considero será un partido muy parejo, que pretenderemos ganar", comentó de cara al clásico provincial de mañana.
Aunque no está jugando en su puesto habitual, Ferreira explica que se siente a gusto pues el técnico le ha dado libertad para conducir el balón cuando las circunstancias lo ameriten y hacer salidas explosivas para organizar el ataque desde la mediacancha.
"Con mi experiencia puedo asegurar que este equipo Cartaginés está muy equilibrado en sus líneas y pienso que seremos de los elencos protagonistas por el título este año", manifestó. Ferreira dice sentirse muy bien en Cartago, pues se ha adaptado con facilidad a la ciudad y al trato de la gente, en compañía de su esposa Andreia, también brasileña.