El 9 de noviembre de 2011, Edder Nelson recibió un llamado que le cambió el semblante de golpe, Jorge Luis Pinto lo quería ver en la Selección Mayor.
Ese día, Christian Bolaños se había reportado con una gripe y declinó asistir a la convocatoria para un amistoso que mantenía expectante a toda Costa Rica: España, para entonces campeona del mundo, visitaría San José a exponer su título de monarca.
Nelson, quien era jugador de Puntarenas FC, se puso a los órdenes de Pinto e inició un ciclo en la Tricolor que incluyó otras convocatorias, aunque nunca suficiente para debutar.
Entre llamados esporádicos a la Sele, la carrera del jugador entró en una etapa de ascenso que incluyo pasos por el Cartaginés, Saprissa y Herediano, en este último club se coronó campeón nacional y hasta jugó la Concacaf en el Verano 2015.

Tras celebrar el título con el Team Nelson fue cedido a Pérez Zeledón, que por esos azares de la vida terminó siendo su último equipo en el Verano anterior.
Desde abril pasado empezó a buscar equipo, esta vez nadie se fijó en él, tocó puertas y ninguna se abrió.
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Al verse desempleado en su natal Limón, el futbolista hizo maletas y viajó a Estados Unidos adonde emigró el miércoles pasado.

Lo hizo como tantos de los inmigrantes que llegan a aquel país: a buscar trabajo.
"De momento es muy probable que trabaje en una construcción y en la noche seguro en una escuelita de fútbol", contó el futbolista a La Nación.

Acostumbrado a correr tras un balón toda su vida, el lateral, que cumplió 30 años el pasado 26 de junio, asegura que nunca ha laborado como peón, mas, las circunstancias que atraviesa no son para elegir una ocupación.
"Sé que no es fácil pero me tocará hacerlo, debo empezar de cero. En Costa Rica quedaron mis hijos y mi pareja y debo hacerlo por ellos. Todo en esta vida tiene un propósito, debo seguir adelante", confesó.
Edder explicó que de momento está viviendo en un apartamento junto a su madre, quien radica en Miami.
"Esa es una ventaja que tengo, no ando deambulando ni buscando donde quedarme. Gracias a Dios ella está aquí y tiene su trabajo", indicó.
También ha recibido la colaboración de amigos suyos como los exjugadores Andy Herron y Kraesher Mooke, quienes le han tendido una mano en un momento difícil de su vida.
"La única forma de sobrevivir es contactando a la gente. En Costa Rica pasa algo muy curioso, entre los ticos siempre nos criticamos pero no nos ayudamos. Tenemos que estar lejos para que la gente pueda ayudarnos. Por eso opté por venirme", dijo.

"Cuando usted está bien, todo el mundo está alrededor suyo, eso todos lo saben. Cuando no estás bien, la gente desaparece. Dios me puso en este lugar y todos los días me encomiendo a él, le clamo y le pido que me abra alguna puerta para poder trabajar y mandarle el sustento a mis hijos y a mi pareja", agregó.
Nelson manifestó que su plan es estabilizarse en EE. UU. y, a futuro, reunirse con su mujer y sus hijos.
Además, no oculta la realidad de que si se hubiera preparado académicamente quizás tendría una profesión a la cual dedicarse.

"Me quedé en quinto año y no saqué el bachillerato. Sé que aquí (EE. UU.) hay muchos programas para estudiar, de momento, quiero pensar en trabajo y después en el estudio. Nunca es tarde para reivindicarse con Dios y obtener cosas buenas, ese es el paso que estoy dando. Estoy agarrado de él", manifestó.
Sobre el por qué no buscó un empleo en Costa Rica, el lateral expresó que lo intentó por todos los medios pero no lo logró.
"Tengo cuentas que pagar, no podía quedarme esperando qué hacer porque allá (Costa Rica) no hay trabajo y lo que se gana se va en un abrir y cerrar de ojos. La falta de empleo en nuestro país es lo que obliga a las personas a irse para otro lado, como en mi caso", concluyó.

