
A José Miguel Cubero le resulta difícil de explicar el significado de verse titular de nuevo en un partido y jugar 45 minutos.
Solo él y su círculo más cercano saben lo asustado que estaba al ver que no se podía mover y que eso era el principio de la recuperación de una lesión dolorosa y que no había exactitud sobre cuánto tiempo se iba a llevar.
Inclusive, por momentos pensó en que si sería el final de su carrera.
Todo surgió por una caída que se dio el 21 de agosto, cuando la Liga hacía la práctica previa al partido contra Guadalupe, en la segunda fecha del torneo.
El golpe en la espalda fue fuerte y a partir de ahí tenía dificultad para movilizarse.
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No era para menos. Los exámenes de rigor revelaron la presencia de cuatro fracturas en las vértebras, de las cuales, una preocupaba más. El camino a seguir solo lo iba a indicar el tiempo, porque dependía de cómo soldaran los huesos.
Usó un corsé durante un buen tiempo; fue a la cámara hiperbárica y realizó trabajos intensos de recuperación con los fisioterapeutas Jorge Álvarez y Javier Baldi; así como con el preparador físico Juan Carlos Herrera.
Si todo salía bien, iba a necesitar unos tres meses para estar de vuelta; de lo contrario, debía someterse a una cirugía que iba a alargar el periodo de recuperación.
Ocurrió el primer escenario y es por eso que este regreso de Cubero no solo lo alegra a él, sino que es un triunfo para todo el personal que estuvo a su lado, en el día a día durante todo este tiempo.
También es una promesa cumplida, porque él sabía que si se lo proponía, podría volver a jugar en este mismo torneo y explicó que es por eso que contra Limón usó el 33, por la edad de Jesús y a la vez, coincide con su propia edad.
“Contento, feliz, porque no sabíamos qué podía pasar en su momento. Hay personas que se dedicaron para que la recuperación fuera buena, los fisioterapeutas de acá, Jorge y Baldi, el fisioterapeuta mío personal que tengo, Carlos, en Fisioterapia Occidente y obviamente a los compañeros, la honra y la gloria a Dios, que me da la oportunidad”, manifestó Cubero.
Él tiene dos semanas de entrenarse con el resto de sus compañeros. Por momentos le daban dolores y sentía una recaída, así que de nuevo paraban.
“Traté de estar en el último partido de esta fase que estamos cerrando por si en algún momento el profesor me ocupara en esto que viene, que sabemos que es lo más importante. Ya empezamos contra un equipo que viene haciendo las cosas bien. Queremos llegar a la final y ser campeones”.
Presión normal. En cuanto a la presión de Alajuelense, Cubero la considera normal, al ser un club grande.
“Siempre habrá presión, más con lo que nos ha sucedido en los últimos torneos, que llegamos a la final y la perdemos, pero no significa que vaya a pasar lo mismo otra vez. Han llegado jugadores de experiencia a aportar al camerino y hemos visto en el campeonato que toman el protagonismo en partidos decisivos nos han ayudado”, relató.
Cubero lo ve lo que viene para la Liga como una oportunidad más e insiste en que presión siempre habrá y que eso es bonito.
“En el caso mío es bonito llegar a estas instancias, si puedo aportar algo al grupo o al cuerpo técnico y yo estoy muy contento por el protagonismo que ha tomado Alex (López) como ‘5′, que no era un puesto habitual para él; ya sabemos las condiciones que tienen Bernald (Alfaro) que lo llevaron a la Selección y ha hecho las cosas bien. Estoy contento con ellos y hay que felicitarlos. En algún momento me va a tocar a mí y voy a intentar hacerlo de buena forma”.
Una Liga distinta. Alajuelense llegaba como favorito a las instancias finales de los últimos dos torneos y en esta ocasión el panorama es el mismo, pero según Cubero, esta Liga ha madurado y tiene cosas diferentes.
“Es lo importante de aquí en adelante. Es claro lo que la gente puede pensar, la afición, periodistas, pero a lo interno del camerino, nosotros los jugadores, con el cuerpo técnico también ya venimos hablando de ese tema desde que empezó el campeonato y para eso la parte administrativa, don Agustín (Lleida) y el profesor (Andrés Carevic), obviamente llegaron a la institución jugadores que tienen peso y nos han ayudado a tomar esa presión que hay”, mencionó.
Y agregó: “Es claro que a Bryan (Ruiz) no le importa tomar esa presión y tenerla para que tal vez algunos otros futbolistas jueguen libres, tranquilos. Ahora estamos nuevamente en esta oportunidad que tenemos, pero esto es de detalles. De aquí en adelante, lo que pase, ya no es como llegue uno, sino a la hora del partido y las decisiones que tomemos, ser certeros de que podemos anotar y proteger, si vamos ganando 1-0, porque los partidos van a ser muy tallados también”.
Cubero es del criterio que el nombre del rival en semifinales no tiene que variar sus pensamientos.
“Tenemos el privilegio de cerrar en nuestra casa”, destacó, para agregar que “lo más importante es lo que hagamos nosotros, dentro del camerino, la idea que tenga el cuerpo técnico y hay que cumplir. Los once que vayan a entrar en la cancha estarán respaldados por todos y es la hora de tomar ya buenas decisiones, para que todo eso que ha pasado se borre y logremos el campeonato”, finalizó.
