
A la cancha salió con un objetivo claro: marcar un gol para para imponer un récord con la camiseta de Alajuelense en clásicos nacionales.
Jonathan McDonald lo logró, pero en medio del dolor por la derrota ante Saprissa, en un partido en el que Alajuelense se vio muy mal.
Cuando el marcador estaba 3-0 a favor de los saprissistas, el árbitro Henry Bejarano pitó un penal a favor de los manudos.
Jonathan McDonald ingresó al área con el balón, se topó al portero Aarón Cruz y cayó al suelo, cuando apenas logró desviarle el esférico al guardameta.
El mismo Mac tomó el balón y ubicó su lanzamiento hacia la mano derecha de Cruz.
El guardavallas se lanzó bien, tocó la pelota, pero fue insuficiente para evitar el tanto, al 76', para el 3-1 definitivo a favor del Monstruo.
Esa anotación fue la número 13 del melenudo delantero en clásicos, con la camiseta de los erizos.
Atrás quedó la marca de Errol Daniels, quien hizo 12 en estos cotejos.
Además, fue su anotación número 104 en el fútbol nacional, marcadas con Herediano y Alajuelense. De ellas, 87 han sido con los liguistas.
"Es un sinsabor enorme, para algo grandísimo para la institución, para todo jugador liguista. Llegar al número uno de goleadores en clásicos es algo enorme, monumental hacerlo, pero de nada sirve, para mí no vale nada", comentó McDonald.
Y agregó: "De nada sirve, para mí no vale nada, para los récords y eso sí, pero me voy con un sinsabor enorme, de que se cumple un objetivo personal mío de a lo que venía y lo mío queda en un segundo o tercer plano, lo importante era que el equipo hubiera ganado un clásico más, no se dio y se perdió de esta manera".
De los 13 goles frente a los tibaseños, uno de los que recuerda con más cariño fue el que consiguió el 17 de enero de 2011, porque ese día debutó con la Liga, comenzó su cuota goleadora en clásicos y fue el autor del tanto con el que los manudos vencieron 2-1 a Saprissa en el Morera Soto.
En el ranquin manudo ante el archirrival, el tercer puesto es para Juan Ulloa, con 11 goles, Álvaro Solano, con 10, al igual que Rolando Fonseca.
Ante los tibaseños, McDonald hizo tres remates, de ellos dos fueron directos, incluida la anotación. Además, recibió cuatro faltas y cometió una.
"No nos podemos echar a morir por esta derrota, sabemos de los errores de cada quien, esto está empezando, aunque duele muchísimo perder un clásico y hay diferentes formas de perder, como hoy que perdimos 3-1. Tuvimos reacción, un poco de vergüenza deportiva y en el segundo tiempo intentamos revertir la balanza. No podemos entrar relajados", indicó Mac.
Para él, las cosas se pusieron cuesta arriba a partir del momento en el que Saprissa los madrugó con el gol de Marvin Angulo.
"Hay momentos ecuánimes y otros emotivos y no pudimos entrar al partido, pero cuando te meten un gol a los 50 segundos, cómo se mete en el partido. Es complicado, a veces se logra y hay momentos como hoy en que nos golpeó la cabeza", admitió.
