
En setiembre de 2018, La Nación dio a conocer que Jonathan McDonald estaba estudiando para sacar la licencia como técnico y hoy, reitera que sus planes son serios.
“La verdad es que sí, me gustaría ser entrenador, he pensado un poco más en formador, no tanto en entrenador de Primera División, porque pienso que hay etapas que hay que quemar, hay que darse cuenta de si en realidad uno sirve o no sirve para ser entrenador”, manifestó McDonald, al ser el primer futbolista que entró en contacto directo con la afición eriza mediante la cuenta de Instagram del club.
También dijo que eso será un examen a futuro, porque no todos los futbolistas que se retiran e intentan abrirse camino en el banquillo dan la talla.
“Me gustaría ser entrenador de Liga Deportiva Alajuelense. Es una responsabilidad muy grande, es una institución muy grande. Yo tampoco creo que sea muy sano salir de un camerino, retirarse y a los seis meses ser el entrenador, no es sano porque no se logra alcanzar esa línea de respeto”, afirmó.
Según el atacante, lo mejor es que haya un tiempo prudencial, porque de lo contrario, coincidiría con jugadores que antes tuvo de compañeros, que se molestaban, vacilaban y hacían millones de cosas juntos.
“Algo muy distinto a tenerlo como figura de respeto, donde hay una línea que no se puede cruzar, hay decisiones por tomar y donde uno también tiene amistades muy frescas o momentos muy frescos con algunos compañeros, o amigos que uno tiene adentro. Es muy complejo el tema y es bastante complicado”.
Familia. Durante la conversación, salió a relucir su familia, porque su papá, don Jasper, no solo va a verlo al Morera Soto, sino que acude a la mayoría de estadios y eso representa mucho para el goleador rojinegro.
“Mi papá siempre ha sido un consejero importantísimo. Él jugó fútbol, él sabe mucho sobre el tema y entonces vale muchísimo. Siempre está ahí, en partidos de visita. A veces ha ido a clásicos y yo le digo: ‘Papi, tenga cuidado, que uno nunca sabe lo que pueda pasar’; pero a él le encanta seguirme y a mí me fascina que él vaya, siempre tener a mi papá ahí, siempre es un respaldo para uno”.
Y agregó: “Después de los partidos me felicita, o me dice hay que ver el partido otra vez, o ¿qué pasó hoy? A veces simplemente me dice hoy espero que sea autocrítico. Tengo a mi más cercano consejero que me ubica ahí, en todos los partidos y cerca de mi casa también”.
Además, su hermano Yherland no se queda atrás y después de cada partido “siempre tiene algo que decirme”.
Romperredes. Un manudo le consultó a McDonald si ser un definidor es algo que se trae o se hace y respondió que es una mezcla, acompañada de mucha práctica.
“Uno lo trae incorporado, a como lo traen los que son muy buenos para defender. La práctica también hace al maestro y siempre he dicho que la disciplina y el trabajo en algún momento van a superar el talento”.
Mencionó que ser delantero no es sencillo, porque se mueve en un espacio reducido, pequeño y que no es lo mismo tener todo el panorama de frente que siempre de espalda. De ahí que los técnicos insisten tanto en jugar perfilado.
“Hay situaciones en donde usted no puede y son espacios muy reducidos que en un segundo, dos segundos o milésimas de segundo debe para tomar una decisión a la hora definir, al primer palo, al palo largo, si hacer un pase, o una jugada individual. Es una posición bastante compleja como todas, pero yo creo que es una de las posiciones más lindas, porque se está más cerca del gol y es lo que todo el mundo espera”.
Malas pasadas. Otro aficionado le dijo a Mac que lo cataloga como un buen futbolista, pero que cuando se calienta, eso muchas veces le juega una mala pasada y él le dio la razón.
“Créame que soy la persona más consciente sobre el tema. A veces es muy difícil saber que en la mayoría de partidos muchos rivales llegan a eso. Soy muy consciente del tema, sé que nos ha jugado una mala pasada. También las ganas siempre de ganar; mi forma de jugar, sé que a veces no ha salido 100% bien, pero han sido más los momentos buenos que he vivido que esto. Es normal en la humanidad fijarnos más en las cosas no tan buenas, que en las buenas, pero es un poco de todo", analizó.
Reiteró que sabe que se han dado momentos complicados, pero que “soy el más autocrítico y siempre trato de mejorar, primeramente como persona, que al final y al cabo los que jugamos fútbol somos personas, no somos máquinas ni mucho menos y también vivimos nuestros buenos y malos momentos, puede ser que no sea el día de uno, son cosas que hay que tomar en cuenta y trato de mejorar”.
Mac le hace un llamado a la gente para que se quede en casa.
“Entre más rápido hagamos caso, nos levantaremos como país y más rápido podremos disfrutar de lo que nos gusta que es el fútbol y más rápido vamos a tener esa sensación de volver a estar en el estadio en vivo y a todo color”, apuntó.
Jugará con Miso. La Liga puso a la venta tres entradas digitales (una por mes entre abril y junio) para captar recursos en estos tiempos de crisis, entregar el 10% al Hospital San Rafael de Alajuela y destinar otro 25% a la compra de víveres para familias afectadas por el covid-19.
Con esa entrada se podrá ingresar al ‘Partido de la Solidaridad’, que se efectuará en el Morera Soto cuando se puedan hacer eventos masivos y en el que participarán leyendas del club, jugadoras, muchachos del equipo de amputados y pupilos de Andrés Carevic.
“Ojalá podamos celebrar entre familia manuda, es muy buena la iniciativa de la Liga de hacer este evento y ya yo dije que solo juego si me ponen a (Jozef) Miso como compañero”, citó McDonald, porque el eslovaco siempre fue su ídolo y su referente.
Entre risas, recordó que esa frialdad de Miso para definir y ejecutar tiros libres se manifestaba también al anotar, porque si acaso levantaba la mano; una versión muy distinta a la actual, que va al estadio, canta, brinca, salta y ve los partidos desde La Doce.
“Yo creo que fue que en su momento como venía llegando y su personalidad era así, pero ahora vive lo que le hubiera encantado disfrutar como jugador. Hay que ver al hombre viviendo un partido más estresado que cuando jugaba”, acotó el artillero rojinegro.
