
Cuando Cristian Oviedo agarraba el balón para ponerlo en el manchón blanco, prácticamente daba garantía de que venía gol. Ahora trabaja con Jonathan McDonald para que ocurra lo mismo con él.
En 17 años de carrera, el exvolante solo falló tres lanzamientos desde los 11 metros y es considerado como uno de los mejores penaleros de los últimos años en el fútbol tico.
Inclusive, desde esa vía definió finales, como cuando sentenció el primer título de Óscar Ramírez con la Liga en el Invierno 2010, éxito que repitió en el Invierno 2013.
Su secreto se sintetiza en que los penales hay que practicarlos para concretarlos.
Así se lo hizo ver Oviedo a Mac cuando le dijo que fueran a entrenarlos.
Él le repite constantemente que los penales tienen su ciencia, que no ingresan por casualidad en la portería rival, así como tampoco un arquero los detiene por cuestión de suerte y que tienen el mismo valor que un gol gestado en jugada.
“Es importante, son de las cosas que uno ha ido aprendiendo, todos los días se aprende algo nuevo. Oviedo me agarró un tiempo y me dijo 'vamos a practicar penales' y la verdad tengo que agradecerle a él que me dio esos tips para cobrar penales”, comentó Jonathan McDonald, quien comanda la tabla de artilleros del Clausura 2018 con ocho goles. De esa cifra, cinco tantos los marcó mediante la ejecución de la pena máxima.
“También agradecerle a Wílmer (López), porque fue en la época de él que me dieron la confianza de comenzar a tirarlos, así que desde ahí hasta ahora los he agarrado yo y contento”. De esa cifra, cinco tantos los marcó mediante la ejecución de la pena máxima.
“También agradecerle a Wílmer (López), porque fue en la época de él que me dieron la confianza de comenzar a tirarlos, así que desde ahí hasta ahora los he agarrado yo”.
El pasado 2 de febrero, Luis Torres le desvió un lanzamiento. “Como ya se vio, lógicamente que entre más penales vas tirando, los porteros y los rivales te van analizando más, así que hay que ir ajustando detalles de la forma de patearlos, de pararse y todo eso para tener más efectividad desde el punto de penal”, mencionó.
Al consultársele cuáles son esos volados que le da el especialista, en medio de risas respondió: “Son top secret, son secreto de Estado, Dios libre, no los puedo decir (ríe a carcajadas)…”.
“Es enorme la responsabilidad, tener a Oviedo como mentor en algo así y haber tenido a (Jozef) Miso también para mí es de las cosas más lindas que me ha regalado el fútbol, tener a mis ídolos de infancia como entrenadores, que me enseñen y que me digan cómo hacer las cosas para mí es fenomenal, la verdad es que no me cambio por nadie cuando me corrigen”, confesó el melenudo.
El aporte de McDonald en Alajuelense no se limita a los penales y una muestra de eso es que este domingo él tuvo participación directa en los cuatro goles que la Liga le marcó a la UCR, al concretar dos y asistir a Róger Rojas y a Allen Guevara.
"McDonald es una persona enormemente valiosa para nuestro club, desde lo futbolístico y también como compañero, como líder del grupo, es una persona excepcional. Es de esos jugadores que uno sabe que necesita tener en el equipo para lograr cosas importantes. Es de esos jugadores que tienen el fuego sagrado", expresó el técnico manudo Nicolás dos Santos.
Y agregó: "Como jugador lo conocemos todos, es un crack y ha sabido asumir responsabilidades importantes, como ser el capitán del equipo y lo hace muy bien. No sé para afuera cómo él refleja eso, pero para nosotros es una tranquilidad absoluta tener a Mac como capitán, que es líder del grupo y es una pieza que con el brazalete de capitán se transforma en algo más importante para nosotros".
Mac, de portero a ser el segundo goleador histórico de la Liga

Con sus dos conquistas frente a la UCR, Jonathan McDonald llegó a 90 goles con Alajuelense.
Eso lo hizo superar la marca de Juan Ulloa (89 anotaciones) y se convirtió en el segundo goleador histórico de los rojinegros, superado por Errol Daniels, quien marcó 196 tantos.
"Después de la felicitación respectiva vamos a ir en busca de las demás metas que nos propusimos, porque no hay tiempo para relajarnos", apuntó Jasper McDonald, el papá del artillero.
Mientras el futbolista atendía a la prensa, él lo esperaba en la zona mixta del Estadio Alejandro Morera Soto y recordaba ese momento en el que les preguntó a Yherland y a Jonathan qué querían hacer en el futuro.
Ambos le respondieron que jugar fútbol y él les dijo que contaran con él en todo lo que estuviera a su alcance, porque haría todo lo posible por ayudarlos a cumplir sus sueños.
"Cuando Jonathan estaba en el kínder era portero y ahí empecé a entrenarlo. Íbamos a las canchas en Desamparados de Alajuela y ahí practicábamos. Yo veía la fuerza de Claude Makelele, del Real Madrid y veía la fuerza de Jonathan de niño y le decía que podía ser contención como él", citó.
Aquel chiquillo seguía formándose, siguiendo algunos modelos. "Apareció Harold Wallace y yo veía como subía y bajaba, le veía la velocidad a él y yo le decía que yo creía que podía jugar de defensa derecho. Como a los 14 años estaba el Proyecto Alejandro Morera Soto y en un torneo internacional hizo siete goles siendo lateral, entonces el profesor Hugo Gómez dijo que si de defensa marcó siete goles, qué pasaría si lo pusiera de delantero".
A partir de ahí, él lo alineó de atacante junto a su hermano Yherland. "Tenemos que agradecer a todos esos entrenadores que lo motivaron, igual que a un entrenador que le dijo que mejor se dedicara a estudiar, a él se lo agradecemos, porque él lo tomó como una escalera para arriba, no para abajo", contó.
📽🎙 @mcdonald1987 al convertirse en el segundo goleador histórico de #Alajuelense 👇 pic.twitter.com/BGOQxHWWcN
— Fanny Tayver Marín (@FannyT_LN) February 12, 2018
Don Jasper explica entre risas que como él jugó algún tiempo, tenía conocimiento práctico para descubrir ese talento en sus hijos.
"No sabía hasta dónde iban a llegar y ahora con el chiquitín (Maykell) también estamos apoyándolo, para ver hasta dónde llega. Está en las ligas menores de Alajuelense, le grabamos los videos, es delantero y creo que va a ser el mejor definidor de ellos, como lo veo", indicó.
Mientras Maykell se forma, él sigue su trabajo con Jonathan y le aplaude ese giro radical que ha dado en cuanto a controlar su carácter.
"Uno tiene dos formas de aprender en la vida, por consejos o por leñazos y gracias a Dios que él tomó la decisión de acatar los consejos, de ver que no podía llevarse el equipo encima solo él, porque eso lo perjudicaba. A veces yo quería como agarrar una jeringa y sacarle un poco el liguismo que tiene en la sangre, porque es la mezcla del temperamento normal más el liguismo y eso lo revolucionaba mucho, pero nunca pude sacárselo", citó.
"Sacarle eso es sacarle lo que él es y tiene que ser él, pero sí ha cambiado mucho. Creo que en realidad lo que pasó es que maduró. No digo que no se volverá a enojar nunca, porque no se sabe, es de momento, pero hemos visto el autocontrol que ha tenido en varios momentos", finalizó el padre del clan McDonald.
