El año pasado Johnny Acosta estuvo negociando para llegar al Saprissa, pero la opción se fue diluyendo, hasta que el zaguero apareció como jugador de los Universitarios.
Ahí empezó una situación ajena para él en el fútbol nacional: el fantasma del descenso. En ese momento su club es último de la tabla acumulada con 22 puntos, a cuatro de Limón FC.
Johnny no tapa el sol con un dedo, sabe que el reto de mantenerse en la Primera División es difícil, aunque al mismo asegura confiar en un equipo que no juega mal como los resultados lo muestran.
"Los números son fríos, somos conscientes que tenemos que sacar esta situación adelante, pasa más por un tema mental, porque el equipo juega bien", comentó.
Su contrato termina en mayo, por lo que su intención en este momento es aportar y después analizar el futuro, a menos que a última hora llegara una oferta imposible de rechazar.
Su deseo es mantenerse en la máxima categoría y mejor aún, si es con un equipo llamado grande.
“Para uno jugar en esos equipos grandes es una motivación, jugar en Primera para todo futbolista es el anhelo, pero mantenerse es mucho más importante y pelear cosas importantes también”, mencionó.
Acostumbrado a sentir la presión por ganar títulos, cuando estuvo con Alajuelense y Herediano, Acosta de igual manera vive tiempos de tensión, aunque de forma diferente.
"En la Liga o Heredia tienen aficiones muy grandes, te exigen la junta, la afición también, en La U hay tensión hay, pero por no descender, ahorita es eso. Lógicamente se tiene presión de la directiva pero no es lo mismo directiva y afición".
A sus 36 años aún se siente con capacidad para al alto nivel y el retiro ni siquiera le pasa por su mente.
Su nombre ahora suena menos, pero el defensor se siente bien física y mentalmente.
"Siempre lo he dicho el día que me haga a un lado es el día que no puedo hacer coberturas, buena salida de balón, buen marcaje, ese día debería hacerme al lado porque no estaría para competir", agregó.
Todavía se sigue sintiendo capaz de mostrar esas características, las mismas que hicieron tener la confianza absoluta de Óscar Ramírez y que Wálter Centeno se haya interesado en él.
Acosta imagina que a Paté le gusta su estilo, porque su pensamiento sobre el juego es similar.
“El estilo de Wálter a todo jugador le gusta, vistoso, te expone con balón, le gusta que el jugador tenga buena posesión de balón y a mí me gusta ese estilo, es el estilo que yo tengo”.
No esconde que le gustaría estar al mando del morado, pero el certamen anterior un tema económico lo impidió y el mercado actual se cierra este viernes.
“El año pasado hubo acercamiento, pero al final no se dio porque Saprissa tenía lleno el presupuesto, entonces no se pudo. Para nadie es un secreto, yo hice todas mis ligas menores en Saprissa, lo conocen a uno, lo que uno ha dado y lo que puede aportar”, finalizó.
