Steven Oviedo. 4 mayo, 2019
Jimmy Marín festejó su gol como si fuera un jeque, en alusión a la historia que arrastra junto a Joel Campbell y Rándall Leal desde el fogueo de la Selección en Perú. Fotografía: José Cordero
Jimmy Marín festejó su gol como si fuera un jeque, en alusión a la historia que arrastra junto a Joel Campbell y Rándall Leal desde el fogueo de la Selección en Perú. Fotografía: José Cordero

Jimmy Marín parece ser uno de los amuletos de la buena suerte en el equipo de Jafet Soto.

El futbolista que este sábado abrió la cuenta en el partido que el Team venció a San Carlos (2-0), en el juego de ida de las semifinales del Clausura 2019 se está acostumbrando a anotar en los momentos más decisivos para Herediano.

Lo hizo en los dos juegos de la final de la Liga Concacaf contra el Motagua de Honduras, cooperando para que los florenses añadieran en sus vitrinas ese título internacional que tanto les hacía falta.

También marcó en la final del torneo anterior ante Saprissa, en una serie que le deparó a los rojiamarillos su estrella 27 en el fútbol nacional.

En este duelo ante los Toros del Norte, Marín aprovechó un pase de Gerardo Lugo en el cierre del primer tiempo para vencer a Marco Madrigal con remate de derecha.

La celebración ya la tenía pensada. Se colocó un pañuelo con una cinta negra en la cabeza, simulando los turbantes que se usan en el Medio Oriente.

“Ya lo tenía planeado con Daniel, el fotógrafo, durante la semana le había dado el pañuelo y que me lo pusiera en la cabeza. Gracias a Dios todo se dio como queríamos”, mencionó Marín.

Todo se remonta al amistoso que Costa Rica jugó en Arequipa contra Perú, donde Joel Campbell, Rándall Leal y el propio Marín se hicieron más amigos.

Entre broma y broma, Campbell indicó que él era el faraón y los otros dos jugadores los jeques.

A partir de eso, han venido varios festejos alusivos a eso.

Curiosamente, en México, Joel le anotó a Pachuca y puso una asistencia. Un rato después, Jimmy le marcó a los a los norteños y revivió esa historia de los jeques.

“Necesitaba un partido así para tomar confianza, el protagonismo que me gusta, la presión que me gusta y bueno, por dicha pude salir a la cancha y jugar con mucha libertad. Para mí es muy importante anotar en estos partidos y a mi corta edad tomar protagonismo es muy importante, lo tomo con responsabilidad, no es fácil y más en estas instancias”, reseñó.

Y para eso, él tiene un secreto: “Yo salgo a divertirme, como nos dice el profe, que tenemos que divertirnos, que somos los campeones, agarrar la bola y eso fue lo que hice”.

José Guillermo Ortiz anotó en el minuto 58. Fotografía: José Cordero
José Guillermo Ortiz anotó en el minuto 58. Fotografía: José Cordero

Mientras que los goles de Marín en momentos importantes se han vuelto recurrentes en Herediano, el tanto de José Guillermo Ortiz en el 58′ tiene un significado distinto para el jugador oriundo de Canalete de Upala.

En las semifinales, en la final y en la gran final del torneo anterior, Ortiz había fallado múltiples opciones claras de gol.

Como diría Jafet Soto, el Tigre anda suelto y en estas instancias, en las que Marín se crece, Herediano se vuelve más peligroso.

El campeón nacional tomó ventaja ante un San Carlos desconocido, que no se vio tan bien, mermado por las lesiones de José Luis Cordero y Alberth Villalobos y que el miércoles recibirá a los rojiamarillos.

“Solo Dios sabe lo que pasa, creo que me resbalé en una jugada y se me dobló el talón, porque lo tengo inflamado y morado y solo Dios sabe, este domingo tengo que hacerme un ultrasonido”, mencionó Villalobos.

Para los florenses dar el primer golpe es importante, máxime que en este momento son los obligados a luchar por un boleto a la gran final si quieren tener opciones de revalidar su corona.

Los norteños, por su parte, al ganar la fase regular del Clausura tienen garantizado su pase a esa gran final. Sin embargo, su aspiración es no llegar a esa instancia.

Un 2-0 es positivo y manejable para los heredianos. Sin embargo, no hay que olvidar que también se vuelve el marcador más engañoso que existe en el fútbol.

“No se ha perdido. Sin embargo, Heredia es un equipo muy fuerte, por eso son los campeones y hay que respetarlos, pero no nos vamos a dar por vencidos”, señaló el norteño Villalobos.

Mientras que el Team hizo valer su condición de local, en un nuevo partido dirigido por Pedro Navarro en el que no podía faltar la polémica, Pérez Zeledón recibirá este domingo a Saprissa, a las 3 p. m., en San Isidro de El General.