Juan Diego Villarreal. 29 agosto
Los jugadores florenses salen cabizbajos después de caer en penales ante un equipo con menos recursos. Foto: Rafael Pacheco
Los jugadores florenses salen cabizbajos después de caer en penales ante un equipo con menos recursos. Foto: Rafael Pacheco

¿Qué lectura hace del juego?

Nos faltó capacidad para no llegar a los penales. Obviamente hay otros factores, no es una justificación... De los primeros 20 minutos se jugaron ocho... Aquí queda el por qué el fútbol del área no mejora. En el primer tiempo la camilla entró cuatro veces y se repuso un minuto. El portero hizo lo que quiso. No hubo amarillas. Cuando quisimos intensidad, el juego fue cortado con el apoyo de los que dirigen. A uno le da vergüenza con ese tipo de partidos. Con eso no justifico el desenvolvimiento de mi equipo. No fuimos contundentes a pesar de que llevamos el peso del partido. No hay justificación que valga para decirle a nuestra afición que estamos fuera.

¿Cómo califica la eliminación?

Es malo. Un objetivo no cumplido, para un equipo que aspira a lo más alto. Ahora queda ganar el campeonato nacional.

Herediano tuvo seis opciones de gol y el rival dos. ¿Podría decirse que en el caso del rival, el fin sí justificó los medios?

El rival tenía una estrategia: meter un gol y tirarse al suelo. Cada uno tiene su estrategia... A mí en el curso de Concacaf, los árbitros me dijeron que iban a ser rigurosos con el tiempo. Eso me dijeron. Es una tarea pendiente para los altos mandos. El fin de ellos (los jamaiquinos), justificó los medios. Era llevar eso ahí (a los penales). Nosotros nos desesperamos mucho en los últimos diez minutos, nos faltó más creatividad en los tiros de esquina, que habían jugadas prefabricadas. Nos faltó esa tranquilidad... Pero bueno... Así se forman las grandes generaciones. Este es el primer trago amargo de 15 jugadores nuevos de Herediano, que ahora saben que esta afición es brava, que esta camiseta es brava. En 2011 perdimos en penales con los Cubero, con los Salazar, los Obando, los Cancela, los Jossimar, con esos que nos dieron tantas alegrías. Obviamente no es una excusa, pero estamos en una etapa de formación. Hay jugadores que tienen que saber en el club en el que están. Aquí el jugador tiene que hervir para jugar con esta camiseta.

Ha sido una semana complicada en Concacaf. A San Carlos le costó. A Saprissa también. ¿Por qué ha costado tanto?

Felicito a Saprisa y San Carlos que están ahí. Ojalá sigan y que la copa se quede en casa. Hablar del área en general: el tiempo efectivo de Saprissa y Águila fueron 22 minutos, entró siete veces la camilla. El tiempo efectivo hoy estoy seguro que no llega a 50 minutos. Ahí está la respuesta. Cuando uno reclama a un árbitro le dicen que ellos son los que mandan. Ojalá que el fútbol llegue a ser de exfutbolistas, que nos preparemos para llegar a puestos importantes y se entienda que esto es fútbol.

Acepto mi responsabilidad como entrenador. Cuando el equipo pierde, la responsabilidad es mía y cuando el equipo gana es de los jugadores. Eso no quita otras realidades alrededor del partido. Ni una tarjeta para el portero. No es una excusa, pero no dejaron crecer el partido. Es una llamada de atención.

Viene el partido contra Saprissa y el golpe ha sido fuerte, incluyendo la molestia del aficionado. ¿Cuáles son las claves para levantar al equipo?

En el carácter, el temple y téngalo por seguro que voy a elegir a los que tengan eso. Es lo que ocupamos para sacar el partido contra Saprissa. Es un clásico. La afición que está molesta, tiene toda la razón. Yo sé que vienen las burlas, pero no importa, en la casa de las burlas vive la estupidez. No me interesa. Me interesa convencer a mis jugadores que viene un clásico que tenemos ganar.

Herediano tuvo unas cuatro o cinco oportunidades. Saprissa y San Carlos también fallaron. ¿Por qué los clubes nacionales están pecando en la contundencia?

No sé. Es un tema de calidad individual, de jugar sin pelota. Veo el América-Pachuca y el que mete el gol tiene 16 años. Y ese gol no lo mete el Piojo, sino los formadores de ese muchacho. Es un tema de calidad. Saprissa pudo haber terminado 3-0 fácil en el primer tiempo ante el Águila. Nosotros 3-1 o 4-1. ¿Se trabaja? Hasta la saciedad. Hoy ves a José Guillermo Ortiz metiendo goles, con Centeno y Zapata, que tiran y tiran centros delante de la línea y lo surten. Aquí se intenta hacer lo mismo. Es un tema de seguir trabajando. No hay más que ser insistente.