Fiorella Masís. 2 marzo

El precio de una entrada para asistir a los principales estadios de la Primera División de Costa Rica es similar al de México.

Saprissa, Alajuelense y Herediano cobran entre ¢3.000 y ¢5.000 en la gradería popular, costo que puede variar según la importancia del duelo.

El clásico entre Saprissa y Alajuelense es el partido que más público atrae y en el que los precios se elevan.
El clásico entre Saprissa y Alajuelense es el partido que más público atrae y en el que los precios se elevan.

Sin embargo, si se compara con el fútbol azteca están dentro del mismo rango.

Por ejemplo, para un juego del América ante Monarcas, del pasado 13 de febrero, la tarifa más económica fue de ¢4.500.

Mientras que para ir al Morera a un juego Alajuelense contra Grecia, el 18 de febrero, cobró ¢4.000. Es decir, tan solo ¢500 de diferencia.

Los morados mantienen el boleto de sol norte en ¢3.000 aunque se eleva para juegos como el clásico, que subió a ¢6.000.

Esos montos son tomando en cuenta la entrada para público general, porque en una zona para aficionados empadronados cobran menos y normalmente son utilizados por La Doce y la Ultra.

Otro duelo en México, entre Pumas y Chivas, celebrado el 25 de febrero, fijó el tiquete en ¢3.900 y para un Herediano-UCR se necesita de al menos ¢3.000.

El nivel de competencia es evidente entre una liga y otra. Los mexicanos han demostrado que están muy por encima del fútbol tico, pero al momento de ir a un estadio el esfuerzo económico de los aficionados es prácticamente igual.

El dirigente Jorge Alarcón asegura que la venta de comidas y bebidas en los estadios de México genera un alto ingreso a los clubes.
El dirigente Jorge Alarcón asegura que la venta de comidas y bebidas en los estadios de México genera un alto ingreso a los clubes.

¿Por qué sucede esto?

Todo empieza desde la población de cada país (127 millones en México y casi 5 millones en Costa Rica) y por ende la cantidad de seguidores para cada equipo es mayor.

Además, los estadios son más grandes y esto les permite bajar los costos y acaparar alta cantidad de personas por un bajo precio, si se habla de México.

Siguiendo con los ejemplos anteriores, el Estadio Azteca, casa del América, tiene capacidad para 87.000 aficionados, mientras que el Morera Soto solo 18.000.

Evidentemente, los americanistas tienen el músculo para jugar con sus precios y de igual forma ganar.

El mexicano Jorge Alarcón, exdirigente de Saprissa, Herediano y Puntarenas, ve dos detonantes principales de porqué dos torneos tan disparejos cobran lo mismo en sus partidos.

La primera es la fidelidad de los aficionados y la segunda es la diversidad de ingresos en los equipos aztecas.

“La gente en Costa Rica va poco a los estadios, son excepcionales los partidos en los que se ven las tribunas llenas. Acá en México te puedo asegurar que más del 70% de partidos se juegan con estadio lleno, eso les permite tener ingresos importantes”, resaltó.

Alarcón destaca que las ganancias de los clubes de su país no dependen de las taquillas, entonces prefieren llevar mucha cantidad a un menor precio.

“Los ingresos que tienen en México por alimentos y bebidas es infinitamente superior a lo que se puede vender en Costa Rica. Una venta te puede representar fácilmente un 20 o 25% adicional de la taquilla”.

También está el dinero por televisión, la venta de publicidad en el recinto o las camisetas, que sacan mucha ventaja al fútbol nacional.

Para Víctor Badilla, exgerente de la Liga y quien trabajó en Pachuca, en suelo tico se debería aprovechar más la venta de comidas y bebidas, sobre todo la cerveza, para así generar más dividendos desde esta parte.

Badilla cree que para los clubes costarricenses es complejo reducir los costos si las ganancias vienen en gran parte de las entradas.

“Ellos prefieren volumen, bajar el precio pero luego gastan en comida y cerveza. Entonces al final el monto total de la actividad es muy grande”, comentó.

En centro y sur de América

El panorama pone al campeonato nacional un poco más costoso si se compara con Centroamérica, aunque la diferencia es mínima.

Para el clásico de Honduras entre Motagua y Olimpia se puede conseguir una entrada en ¢1.900 y otro partido menos llamativo en ¢1.400

En Guatemala oscilan entre ¢2.000 y ¢2.500, en El Salvador de ¢2.000 a ¢3.000 y en Nicaragua se observan los precios más bajos, entre ¢1.000 y ¢2.000.

Yéndose más al sur del continente, Costa Rica está dentro de un "rango de precios" que varía poco, con excepción de Argentina y Chile.

Los chés llegan a cobrar ¢7.000 entre los precios más bajos, pero si se trata del clásico River Plate-Boca Juniors podría duplicarse. En Chile está entre ¢5.000 y ¢9.000.

Pero Uruguay, Brasil, Colombia y Perú establecen precios que comparados con el torneo tico son casi iguales, entre ¢3.500 y ¢4.000.