Terminó el partido ante Alajuelense y el técnico de Saprissa, Iñaki Alonso, llamó a sus jugadores en medio de la cancha, formó un círculo, y se abrazó con varios de ellos, incluido Christian Bolaños, quien se mostró disconforme cuando el estratega lo sacó en el minuto 70. La preocupación, angustia y estrés por el mal momento quedó al margen por un momento, porque sucedió lo que necesitaba el estratega para alargar su vida en la S.
Probablemente el empate también lo iba a mantener en su puesto, pero la presión de los seguidores morados sería asfixiante, más de lo que ya era antes del clásico. Esta vez Alonso salió librado gracias al resultado, y también a un camerino que lo respalda con palabras.
Ante Alajuelense también logró apoyarse en un once poco habitual, incluso con jugadores como Kevin Espinoza, quien no ha gozado de la confianza del entrenador, y como zaguero tuvo un desempeño aceptable para contribuir a dejar el arco en cero. También echó una mirada a Marvin Angulo, que con sus actuaciones ya pedía la titularidad, o al mismo Jimmy Marín, hasta ahora suplente en el equipo del español.
Iñaki también optó por darle el carril izquierdo a Wálter Cortés y no a Ryan Bolaños, mientras David Guzmán volvió a su puesto habitual. Algunas variantes fueron obligadas, porque Saprissa llegó al Estadio Nacional con seis bajas. Sigue sin recuperar a Ricardo Blanco (desgarro muscular) y Kendall Waston (lesión de cartílago en la rodilla), y se unieron a ese apartado el delantero Ariel Rodríguez (contusión en la pelvis) y Ulises Segura (desgarro muscular). Además, los extranjeros Darixon Vuelto y Víctor Medina no estuvieron por falta de permiso para trabajar.
Lo cierto es que Alonso debió hacer modificaciones y sus futbolistas le dieron un espaldarazo con la victoria y también con sus palabras. Marín asegura que en medio de los días difíciles, los señalamiento iban hacia el europeo y él y sus compañeros “debían acuerparlo”.
“Debíamos sacar este triunfo por él, porque desde que llegó ha sido muy profesional, nos ha enseñado bastante. Veníamos tratando de sacar la victoria, en algunos partidos nos daban vuelta por algunas desconcentraciones nuestras, gracias a Dios se dio la victoria y en un clásico es lo más bonito, ahora esto es para arriba, seguir luchando porque vienen cosas muy importantes”, comentó.
Pero la calma de la victoria no solo es para el cuerpo técnico, respaldado desde hace varios días por el gerente Ángel Catalina y el mismo presidente Juan Carlos Rojas, sino también para el resto del grupo.
“Esto nos ayuda a trabajar mejor, corregir ganando, que es lo más importante, también le damos un poco de tranquilidad al grupo y al profesor que ha sido muy criticado y solo nosotros podemos sacar esto adelante, este triunfo fue para todos los morados”, añadió Marvin Angulo.
Albert Rudé e Iñaki Alonso se saludaron antes de que se iniciara el clásico nacional.
(Rafael Pacheco Granados)
Periodista con nueve años de experiencia, seis de ellos en la sección deportiva de La Nación. Actualmente se encarga de la cobertura del Deportivo Saprissa y de deportes como atletismo, natación y triatlón. Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina y licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana.
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