Esteban Valverde. 31 enero
Javon East apenas tiene un juego en el Clausura 2020 porque cumplía una sanción de tres compromisos de suspensión del torneo pasado. Fotografía: José Cordero
Javon East apenas tiene un juego en el Clausura 2020 porque cumplía una sanción de tres compromisos de suspensión del torneo pasado. Fotografía: José Cordero

Javon East llegó a Costa Rica en junio del 2019, lo hizo como refuerzo del Santos de Guápiles y desde su primer temporada en suelo nacional impresionó por su buen nivel, su picardía y goles se convirtieron en su carta de presentación, ya que en el Apertura 2019 conquistó 19 tantos.

Javon habló con La Nación, no solo sobre el deporte, sino para conocer al joven de 24 años que emigró desde una isla del Caribe con la clara intención de conseguir sobresalir y darle un mejor futuro a su madre, por medio de su pasión: el fútbol.

East tiene dos elementos en sus primeras oraciones de la conversación que se repiten constántemente. Uno es el amor por su mamá y el otro su realización como futbolista.

Este atacante nació en Kingston, Jamaica, específicamente en el barrio llamado Payne Land, donde los tiroteos son cosa de todos los días, al igual que los asesinatos. Ahí se vive una verdadera guerra de pandillas que ya golpeó directamente a la familia del atacante.

Cuando Javon tenía ocho años, él vio a su hermana, Alethia Henry, perecer por esta razón. Desde ese día la vida del jamaiquino no es la misma, empero consiguió con mucho sufrimiento no caer en el juego de las pandillas de uno de los barrios más peligrosos de su país, sino por el contrario, el fútbol fue su salvación.

Cuando se habla de Payne Land solo basta poner en la sección de noticias de Google el nombre del barrio para darse cuenta que es un lugar complicado y lleno de peligro. Aparecen notas de niños desaparecidos, ataques de bala y varias informaciones sobre asesinatos. Así lo informan periódicos como el Jamaica Star y el Jamaica Observer.

"Yo vengo de un barrio donde somos testigos de muchas cosas malas, pero el fútbol me sirvió para mantenerme lejos de eso. Yo vi mucha guerra de pandillas. Yo perdí mi hermana por la guerra. Yo tenía que estar fuerte y creer en mi sueño al momento de ver a mi hermana asesinada", reveló.

East no ahondó en el tema, pero sí recordó que cuando todo sucedió apenas tenía ocho años y fue claro en que si no enloqueció, fue por el fútbol.

"Es lo más triste que me ha pasado, perderla a ella. Pero yo conseguí, a como pude, pensar positivamente y actúe para levantarme", pronunció.

Por obvias razones su mamá, Anne Marie, y él se acercaron cada vez más. Ante esto, el jugador se convirtió en un soporte vital para ella y ella para él.

"Yo inicié en el fútbol como a los seis años, cuando ya jugaba con niños mucho mayores. El fútbol siempre ha sido mi sueño, yo vivía del fútbol en Jamaica y amaba vivir con mi madre. En mi país al final del proceso fue un poco difícil porque yo solo he jugado fútbol, no he trabajado, pero todo se acomodó cuando logré comenzar a jugar para el equipo de mi país y el Portmore United, equipo de allá", confesó.

En territorio isleño, Javon ahora es visto como inspiración. Su pueblo natal lo trata como un rey y él intenta ser accesible para todos.

"Cuando vuelvo a Jamaica soy un rey, una persona sociable. Soy muy dado a ayudar a todos, la gente que está a mi alrededor siempre tendrá mi ayuda", añadió.

Respecto a su vida en Costa Rica, la carta ofensiva del equipo de Johnny Chaves todavía no domina el español; sin embargo, manifestó que día tras día avanza positivamente en el aprendizaje.

Javon es honesto y entre risas, destacó que no es muy amigo de la comida tica, por lo que prefiere cocinarse todos los días los alimentos.

"No me gusta mucho la comida de ustedes, es que sin duda la mejor comida del mundo es la de mi isla. Yo siempre quiero comer estofado de pollo, pollo al curry, pollo a la barbacoa, rabo de buey, pescado al vapor, estofado de pescado marrón, pero eso prácticamente solo se puede conseguir en Costa Rica, en Limón, porque ellos tienen una mentalidad como la de Jamaica, en San José es difícil", explicó.

También aceptó que en ocasiones se aburre en Guápiles, le gustaría un ritmo de vida más movido como el que se da en San José.

"Guápiles es algo aburrido, me gusta más San José, pero Costa Rica es muy lindo, la gente es muy amable, respetuosa, aunque Guápiles es muy tranquilo", dijo.

En cuanto a lo deportivo, el caribeño dio a conocer que ha crecido gracias al balompié tico y su motivación es marcar una época acá y dejar un legado.

Javon tiene contrato por dos años más con el Santos, pero siempre se propone crecer.

“No tengo problema de jugar con el que sea. Simplemente ahora estoy con Santos, me debo a ellos y daré todo por esa camisa”, finalizó.

El momento más feliz que marcó positivamente a East fue su primer gol con Jamaica en noviembre pasado, cuando le anotó a Guyana en la Liga de Naciones.

Este es el goleador jamaiquino de Santos de Guápiles, el futbolista que sintió en carne propia el alto precio de una guerra de pandillas, pero supo levantarse del masazo que significó ver asesinada a su hermana.

Más historias: