San Isidro de El General. Es el último hombre atrás y uno de los primeros en la tabla de goleo a la vez.
La seguridad en el centro de la defensa se suma al liderazgo en la salida y la confianza en los lanzamientos de penal.
Freddy Fernández es el eje de la máquina defensiva de Pérez Zeledón. Ayer resultó fundamental en la victoria generaleña, al rematar con firmeza el cobro de penal.
“Yo me tengo confianza, esa es la mejor virtud para tirar los penales. Siempre lo he hecho de esa manera”, comentó el zaguero.
El defensor suma seis anotaciones en el Apertura (cinco de ellas de penal), con lo cual empata en la cima del goleo con el florense Leandriño , el manudo Erick Scott y el porteño Kurt Bernard.
Asegura que de los nueve penales que ha lanzado en sus trece años en Primera, solo falló una vez, contra Liberia en este campeonato.
Cerrojo sureño. El valor de ese gol aumentó con el excelente trabajo que el capitán y sus compañeros hicieron en la zona de retaguardia.
Fernández fue el guía de una defensa ordenada e impasable, que contuvo los ímpetus florenses.
“Supimos organizarnos de la media cancha hacia atrás y el equipo soporto la presión; sobre todo en el segundo tiempo, porque Herediano nos quitó la pelota”, explicó.
Con liderazgo, supo guiar y ordenar a sus tres compañeros en la línea de defensa –Jesffy Valverde, Luis Venegas y Luis Miguel Gallardo– para resguardar el triunfo.
Su labor estuvo apoyada en gran medida por el arquero Dexter Lewis, quien parada a parada se convirtió en la figura del partido.
“Todo se debe a un trabajo grupal”, comentó Dexter, esquivando las flores de los periodistas.
La comunicación y el entendimiento entre estos dos pilares de la zaga sureña apabulló a los delanteros rojiamarillos y le permitió sumar a los generaleños.