
Lo dice por experiencia propia, porque en el clásico perdió la cabeza y aquella expulsión en su primer duelo de este calibre en el fútbol tico le costó una sanción de cinco partidos.
Fabián Coito regresa al banquillo en partidos del Apertura 2022 de nuevo en un duelo entre Alajuelense y Saprissa.
“Yo ya dije que cometí un error, en una protesta, en algo que no sabía que se penaba de una forma tan importante y lo acepto. Ahora tengo la posibilidad de volver y no como una revancha ni nada, solamente el hecho de volver a estar en el banco”, expresó Fabián Coito en la víspera del inicio de esta serie semifinal.
Aunque piensa que los verdaderos protagonistas son los que están dentro del campo, el uruguayo considera que siempre es importante que el entrenador esté al costado de la cancha.
Le ocurrió a él y le ha pasado a futbolistas del equipo, que en este torneo han visto la cartulina roja y eso hace que los juegos se le compliquen a la Liga.
Así que una de las misiones en este inicio de la semifinal entre Alajuelense y Saprissa es controlar las emociones, no caer en provocaciones e ir en busca de su objetivo, tal y como lo expresó el propio Fabián Coito.
Ya tuvo la experiencia de dirigir un clásico aquí. ¿Qué le pareció el ambiente y usted en lo particular cómo lo vive?
Personalmente espero que cambie (ríe…), porque nos tocó perder. Pero muy lindo un partido de ese tipo, el entorno, la gente, la preparación. Particularmente me gustan mucho este tipo de partidos, porque aparte creo que lo envuelve un estado emocional que muchas veces distorsiona los rendimientos y justamente me gusta trabajar en ese aspecto.
Es en lo que hemos hecho mucho hincapié, que tenemos que jugar y no tenemos que darle tanto espacio a la parte emocional porque puede de repente disminuir el potencial de nuestro equipo.
Yo creo que no hay que renunciar a eso, hay que estar preparado para eso, pero fundamentalmente debemos tener la capacidad de llevar adelante un juego y una estrategia porque es lo que nos beneficiara.
Me encanta todo lo que rodea y el contexto que se habla tanto de eso y hoy cada cosa hay que analizarla en contexto, pero no alejarnos de lo que puede la Liga y de lo que es el perfil y las condiciones de cada jugador. En definitiva, eso es lo que hace el rendimiento de un equipo, sus jugadores.
Decía Aarón Suárez que el triunfo abultado en Honduras sirvió en la parte anímica y que incluso él no siente cansancio porque la actitud es de querer jugar ya. ¿Esa parte anímica fue de lo que más sacaron provecho para la semifinal contra Saprissa?
Sí, la preparación de un partido consiste en conceptos tácticos, en lo que puede llegar a suceder en el juego y también en la forma en la que llegamos y encaramos el juego. Muchas veces se dice que un equipo está en un estado de ánimo y en ese aspecto, el resultado que obtuvimos en Honduras fue muy bueno y estimulante.
Eso es una condición del ser humano, cuando alguien hace algo, le sale bien, se ve estimulado, se ve contento y eso ayuda a disminuir otras cosas que pueden suceder, como la fatiga, el cansancio, el estrés del viaje. Eso ayudó mucho en ese aspecto.
Hay partidos que se les han complicado por expulsiones. ¿Ha hablado con los jugadores de no reclamar tanto?
Siempre hacemos hincapié en la importancia, aparte de que la planificación y la estrategia está armada para 11 futbolistas. Cuando por determinadas razones quedamos con menos jugadores, hay que suplir con un poco de esfuerzo más de cada uno para compensar la falta de ese futbolista.
No sería lo ideal vernos en inferioridad numérica con todo esto que venimos hablando de la sucesión de partidos y las cargas que venimos soportando por la exigencia de los partidos.
Lógicamente que es algo que hablamos, pero los partidos te someten a determinadas cuestiones emocionales y a veces cometemos ciertos errores o equivocaciones y es parte del juego que obliga a cambiar un poco la estrategia porque quedamos con menos jugadores.
¿Cuánta diferencia puede existir entre lo que va a presentar Alajuelense y lo que le va a exigir el rival después del clásico anterior?
No hay dos partidos iguales en el fútbol, así se repitan los mismos rivales 48 horas después. Con más razón que han pasado juegos, semanas y han cambiado situaciones.
Los dos equipos hemos seguido creciendo, porque sabemos que nuestro rival llega en muy buen momento a enfrentar esta semifinal, pero nosotros también llegamos mejores que en aquel enfrentamiento que nos tocó jugar por el torneo de liga.
¿Hay bajas?
Hay futbolistas que no se han recuperado totalmente. Hay jugadores que aún están en sanidad. No del partido anterior, no tenemos ninguna baja del partido anterior.
¿Cómo están Doryan Rodríguez, Yael López, Ian Lawrence y Josimar Alcócer?
Doryan es posible que pueda llegar a estar, no así el caso de los demás.
¿Qué tanto tiempo gastan en estudiar al rival?
La imagen en estos momentos, donde hay tan poco periodo de preparación es muy importante, tanto a nivel colectivo que compartimos con los futbolistas imágenes de nosotros, del rival, como también a nivel individual, de futbolistas que pueden llegar a enfrentar en los duelos, o en las zonas que nos vamos a encontrar.
Algo de campo, pero tiene que ir muy vinculado a lo que la parte sanitaria y física nos recomiende en cuanto al tiempo de carga.
No está siendo el ideal que todos los entrenadores querríamos, que es tener más tiempo para poder repetir comportamientos, para plantear ciertas variantes, pero es parte de esta seguidilla de partidos que tenemos, que por un lado nos puede quitar esa posibilidad que sería en beneficio del equipo.
Pero por otro lado nos da el ritmo de juego que estamos teniendo, producto de la gran cantidad de partidos que venimos jugando y hay cosas que las da solamente el fútbol.
En ese sentido, nosotros estamos muy bien, que es sumado a que últimamente hemos tenido buenos resultados. Este último contra Real España u otros anteriores que nos permitieron acceder a la semifinal.
Quiere decir de que se compensan algunas cosas y aunque no hemos tenido alguna semana larga como otros, hemos estado compitiendo permanentemente y tenemos un beneficio por otro lado que es el ritmo de competencia.
¿Qué Saprissa espera para este sábado?
Yo no me animaría a decir qué Saprissa vamos a enfrentar, lo que sí es que estamos preparados para cualquiera de las opciones que nos plantee el rival, que tenga una presión alta, que tenga un bloque bajo, porque atacamos mucho más lo conceptual y la intención nuestra.
Depende de dónde se dé la presión, o de qué manera la hagan. Si por ahí nos sorprenden con algo, pues es justamente sorprender y no lo tendríamos preparado. Más allá de dónde pueda darse la presión del equipo rival, cómo. Sobre eso hemos trabajado y no lo podemos tener muy aceitado por la repetición de veces.
Pero hemos intentado a través de la imagen y del trabajo de campo, lo más claro posible para reconocer la situación que hemos hablado y hemos entrenado en poco tiempo, que se de en el campo de juego y tener una respuesta para eso.
Mariano Torres dice que algo que no se le olvida es que Saprissa quedó eliminado por Alajuelense en las semifinales del torneo anterior y que eso los obliga a hacer una serie muy inteligente. ¿Qué opinión le merece que un referente de Saprissa diga eso?
Es parte de la realidad, porque él no está diciendo nada que no haya sucedido. Lo que podemos hablar es sobre cuánto puede llegar a determinar y en eso estamos con la preparación del partido. En nosotros no confiarnos porque no hay una relación directa en que si sucedió antes va a volver a suceder, porque no necesariamente va a pasar.
Quienes estamos en el fútbol sabemos que eso es así. Ellos tampoco. Más que ser una historia repetida, porque son equipos que se enfrentan habitualmente y que cada partido deja mucha cosa como conclusión, plantear lo que puede suceder. No hay dos partidos iguales.
Es parte de la realidad, pero no necesariamente tiene que volver a suceder. Hay que hacer cosas de nuestra parte para que suceda y ellos para evitarlo.
¿Llegan como favoritos o en desventaja por tantos partidos jugados en poco tiempo?
Eso es un poquito subjetivo, el favoritismo, porque va de acuerdo a lo que cada uno considere. El favoritismo está asociado a los últimos rendimientos de los equipos. Yo creo que los dos llegamos en muy buenas condiciones, no creo que haya a priori un favorito y me parece que eso es puramente para hablar del partido.
Aquellos que estamos en el fútbol pecaríamos si creemos que en este tipo de partidos hay algo que ya esté dicho de antemano.
Somos la Liga, es un equipo grande, hay mucha pasión, hay mucha gente detrás. Eso empuja y lleva al futbolista y al equipo a siempre ir en busca de mayores logros.
No tenemos que desesperarnos, que enloquecernos, saber que esta es una semifinal que se va a jugar en dos partidos y que nada estará decidido cuando se acabe el juego del sábado. En eso tenemos que ser conscientes. No tenemos que creernos que ya lo hemos logrado, ni hipotecar tampoco las posibilidades. Esto se va a definir dentro de una semana, cuando esté acabada la semifinal.
¿Puede existir espacio para una sorpresa?
En eso trabajamos los entrenadores. Seguramente no será mucho, es como cuando alguien ha crecido mucho y tiene espacio para seguir creciendo. Cada vez menos, porque cada vez tiene más formación y en esto nos conocemos mucho.
Este es un partido que por la paridad que tienen los equipos, de la toma de decisiones de los jugadores, más allá de los juegos y las estrategias que podamos hacer los entrenadores afuera del campo.
¿Qué criterio le merece que los árbitros fueran escogidos por una rifa?
Algo leí de eso, la verdad que no estoy muy informado. Yo sinceramente, de aquello que no podemos nosotros participar, poco me desgasto en pensar qué pasó, o por qué sí, o por qué no.
Es así, el árbitro ya está designado, que tenga un gran partido, que pase desapercibido, que el juego pase por los futbolistas.
Se va a equivocar, porque todos tomamos decisiones en el juego y a veces nos equivocamos. Y tener la capacidad de entenderlo. Lo que pasa es que a veces ese equilibrio se rompe fácilmente y cometemos errores, como personalmente me pasó en el partido anterior. Apoyar la labor del árbitro, que sea en beneficio del juego.
