
Alajuela. Todo parecía que el resultado final entre Carmelita y Guanacaste ayer estaba destinado a empate a un tanto. Sin embargo, una extraña duda por parte del árbitro Víctor Rodríguez permitió que Alexánder Chaves diera el triunfo al cuadro local, 2 a 1.
Se jugaba el minuto 85, tiro libre a favor de los alajuelenses cerca del área pampera.
El central --Víctor Rodríguez-- da la orden; la acción se ejecuta al mismo tiempo que los jugadores guanacastecos salen apresurados para dejar en posición prohibida a los carmelos.
En ese instante, Chaves irrumpe desde el sector derecho y en perfecta posición recoge solitario el balón. Se escucha un silbato, los guanacastecos detienen su intención, pero Chaves, continúa la marcha y pone la bola dentro de la red.
Rodríguez toma unos segundos de meditación, observa a su línea número dos --Carlos Cambronero--, quien corre al centro del campo en señal de aprobación.
Tímidamente, el central levanta su mano derecha indicando balón al centro. Pero al mismo tiempo, se dirigió hacia donde Chaves tomó el balón.
La reacción de los guanacastecos no se hizo esperar pues, en medio de la incertidumbre, esperaban que el silbatero detuviera la acción e invalidara la anotación, lo que no ocurrió.
Tras cuernos...
La tarde de ayer no fue nada favorable a los guanacastecos pues a pesar de que durante la primera mitad manejaron el juego con buen futbol --a ello obedece el que asumieran los números con gol de Carlos Rodríguez --, su delantero Leonidas Flores dejó el campo por lesión.En una jugada accidental, el pampero chocó contra un rival, lo que le provocó una herida de cuatro puntadas... A las duchas muy temprano... A los 53 minutos, Carmelita recibió el fruto de la presión que ejercía, cuando David Diach se encontró un balón devuelto por el portero Léster Morgan y, sin piedad, fusiló al guardameta pampero.
A ello hay que sumar otra desgracia. A los 58 minutos, el otro punta, Claudio Jara, fue expulsado debido a que realizó una fuerte entrada contra Diach. Así, Guanacaste quedó sin hombres importantes para desplegar el ataque.
Más avanzado el juego, el mejor fubolista visitante, Carlos Rodríguez, sufrió un pequeño tirón en su muslo derecho, lo cual le imposibilitó continuar.
Con esto, la delantera y el mediocampo pampero quedaron desarticulados, por lo que el equipo perdió en creación y jugadas de profundidad.
Guanacaste ya había realizado los tres cambios permitidos, cuando surgió otra vicisitud: el defensor derecho Kénneth Baltodano recibió un golpe en la cabeza y debió abandonar el campo. De esta forma, los visitantes se quedaron con nueve hombres en el terreno.
Con dos jugadores menos en la cancha, sin delanteros, sin orquestador, sin apoyo defensivo y con la duda del central, indudablemente, Guanacaste llegó al Morera a sufrir.