
El hilo de pólvora que encendió el entrenador Valdeir Badú Vieira sigue avanzado en Liga Deportiva Alajuelense. Y ahora han puesto una mordaza.
Nadie se atreve a hablar de lo que allí ocurre. La censura se siente en el aire. Allí, en el Alejandro Morera Soto, hasta las paredes oyen, y todos tienen temor.
El modelo de una institución serena se ha desdibujado en la realidad. Justamente en el punto donde las aguas parecen tranquilas se forman remolinos que puede acabar con el osado que se atreva a desafiarlos.
Badú está sentenciado. Si dice algo, lo botan. "De todo lo que esté relacionado con el tema que suscitó la polémica, no hablo porque me han prohibido hablar", aseguró Vieira.
Los directivos no quieren referirse al tema denunciado por el técnico, que, con sus declaraciones, los retrató en la pared de la opinión pública.
El presidente rojinegro, Mario Chacón, sostuvo que no había nada que hablar del caso relacionado con Badú y que tomarán la decisión que beneficie más al equipo.
Más allá de las narices de sus dirigentes, el silencio es el escudo alajuelense. La afición costarricense, y más la manuda, aún está boaquiabierta por los dardos que lanzó el técnico al directorio y la ausencia de respuesta de los jerarcas.
Buscar la verdad de los hechos es imposible en el laberinto rojinegro, donde la gran mayoría niega o pretende cubrir una realidad develada por un alto jerarca rojinegro en lo referente a las relaciones entrenador-dirigente.
Lunares de Badú
Los conflictos del entrenador brasileño se inician, según las confesiones del allegado, con la participación de un brujo en un partido contra Limón, jugado la campaña anterior. Luego Badú se enojó cuando los directores se opusieron a que el hechicero acompañara al equipo a San Carlos.
Las relaciones comienzan a tensarse cuando el técnico suramericano permite la presencia de Marvin Gordon --un aficionado liguista que asume el papel de entrenador en las graderías-- en el banquillo alajuelense, durante un partido contra Belén, disputado la campaña anterior, en el estadio Pedregal.
Un nuevo gancho al hígado reciben los directores al enterarse de que Vieira autorizó la participación de un popular aficionado en los entrenamientos del primer equipo, y por dejar en el banco manudo, vestido como jugador de campo, al tercer portero Leonardo Vega, en el encuentro frente a Puntarenas verificado en la segunda vuelta.
Las hojas de la tijera se terminaron de afilar con las manifestaciones de Badú, tras perder el sábado anterior frente al Saprissa, pues denunció, entre otras cosas, que: Alajuela no era manejado como un equipo líder, la supuesta persecución a los jugadores negros, el desaire a Froylán Ledezma, el miedo a que secuestren a los futbolistas y la falta de apoyo que recibe de sus dirigentes. En estas declaraciones, Vieira añadió que Iván Mraz, el gerente administrativo, se encuentra al margen del conflicto.
Informe
En noviembre, un informe redactado por Iván Mraz sobre las ligas menores y la primera división del club cuestiona algunos aspectos referentes al grupo de Vieira. El documento cae en la mesa mayor. (Véase cuadro aparte.)
Mraz dijo ayer a La Nación que: "Yo no voy a discutir sobre el informe, únicamente tengo que darle explicaciones a la directiva y el documento se los entregué a ellos; si lo quieren hacer público, que hablen ellos."
La roncha de las declaraciones de Badú todavía pica en la piel de los directivos. Aunque algunos de sus miembros no lo reconocen, el directorio en pleno está dispuesto a echarlo.
Incluso, tras analizar el lunes pasado las versiones del entrenador aparecidas en diversos medios escritos y las cintas sobre algunas grabaciones, se llegó a la conclusión de que el brasileño debe irse por falta de respeto hacia sus patronos.
La interrogante es: ¿Cúando? La respuesta es: Pronto. En esa misma reunión, que concluyó a la 1 a.m. del martes, la hoguera terminó de atizarse al añadir supuestamente Alfredo Montero Pérez, que Badú en el entrenamiento del colectivo del viernes --una noche antes del clásico-- puso al equipo a jugar "quedó", un tipo de diversión de ronda.
Ocho entrenadores extranjeros, entre los que se citan uruguayos, argentinos y brasileños, esperan por el lugar de Badú. El técnico rojinegro no será sustituido por un nacional. Los directivos se rehúsan a entregarle el equipo a Mraz pues no desean que el eslovaco asuma labores de "apagaincendios" en el banquillo.
Vieira tiene las horas contadas. El pacto de no agresión comunicado por el presidente, Mario Chacón, en compañía del directivo Wílliam Cordero, cerca del mediodía del viernes, en el hotel Valle Escondido de San Ramón, quedó roto horas después en el estadio Saprissa con sus declaraciones a medios radiales.
El acuerdo era que ni Badú lanzaría cargos contra los directores ni tampoco estos lo harían contra él.
Al parecer el brasileño violó el acuerdo y ahora todos los directivos están en su contra, aunque ellos opinen lo contrario y tengan en el exterior a algunos de sus contactos como Jaime Ortiz, en Brasil, buscando sustituto, o en Alemania, donde Ekarts Peters, embajador de Costa Rica en esa nación, quien colabora con la institución manuda.
Las contrataciones del eslovaco Josef Miso y del brasileño Rafaello tampoco tienen contentos a los dirigentes manudos. Sobre estos futbolistas se centran grandes expectativas, aunque algunos ya han comenzado a perder esa ilusión.
Miso atrajo la atención de Badú al anotar aparentemente cuatro goles, en uno de los partidos de bajo nivel efectuados durante la pretemporada en Eslovaquia.
Rafaello vino aquí al oponerse Vieira a la contratación de un defensor de Bangú, cuyo currículo es uno de los tantos archivados en las oficinas manudas.
Frases de Badú
En entrevista exclusiva a La Nación, el entrenador alajuelense puso su grito al cielo al hacer las siguientes denuncias en contra de los directivos manudos. Hoy estas lo mantienen al borde del desempleo. El artículo apareció en el suplemento deportivo del lunes anterior.
-"A mí una parte de la junta directiva me quiere echar. Aclaro, Iván Mraz se mantiene al margen. El --Iván-- está destruido por lo que aquí pasa."
-"(...) Han querido imponerme un defensa porque quieren echar a Mauricio Montero (...)"
-"Ellos quieren forzarme a tomar una decisión con mentiras y críticas."
-"Otras críticas las hacen casualmente contra los jugadores que tienen otro color --de piel--. Critican a Wallace y a Froylán. Eso es una coincidencia infeliz."
-"Alajuela no se maneja como un equipo de Primera División y menos como un líder de campeonato."
En la competencia o fuera de ella, los Juegos tienen a diario decenas de protagonistas. Estas son algunas de esas historias.
Puntos de discordia
Varios temas fueron señalados por el gerente deportivo, Iván Mraz, en su informe enviado en noviembre pasado a la junta directiva. A continuación algunas observaciones de ese reporte sobre el primer equipo, dirigido por Valdeir Badú Vieira, y que incluye también las ligas menores.
Una fuente fidedigna, allegada a la institución, relató los siguientes extractos del informe.
-El equipo está mal estructurado. Hay que acomodarlo, y no puede ser Mauricio Montero el último hombre. La defensa es lenta.
-Un proceso de cinco años en la preparación física, iniciado con Juan José Gámez, se echó a perder, por lo que habrá que esperar que Badú se vaya para comenzar de nuevo.
-Las responsabilidades no son asumidas por Badú pues las traslada a terceras personas. Se analizaron palabras pronunciadas por él (Vieira) como: "El futbol es así, y nos faltó concentración."
Colaboraron en esta información José Eduardo Mora y Renger Infante, redactor y colaborador de La Nación.