Escuchar la noticia de que por tercera vez el cáncer lo ataca no fue nada sencillo para él y su familia. El futbolista Erick Marín, de 37 años, se acostumbró a sacar lo mejor de sí cada día para luchar y vencer esta enfermedad en dos oportunidades y emprender un nuevo capítulo, uno que ha unido al fútbol costarricense como nunca antes.
La vida le cambió a Marín en un abrir y cerrar de ojos en los últimos dos años y medio. En el 2017 libró su primera batalla de cáncer de testículo.

Luego, en julio 2018 se retiró por la reaparición de las células malignas en el abdomen y los ganglios linfáticos.
“La noticia aturde al saber que había completado un proceso de un año y ahora toca volver a empezar. En el momento en que me lo dijeron fue muy doloroso, pues ya había salido de un problema así. He estado luchando junto a mi familia, más que nada en lo anímico", contó Marín previo a un partido entre Guadalupe y Herediano.
“Sé que es complicado, pero esta vez las posibilidades son buenas porque se trató a tiempo. Me van a poner una quimioterapia preventiva. Es difícil porque me duele estar fuera de las canchas, pero tengo el apoyo de mis compañeros”, explicó Marín, en aquel entonces.
Y ahora se encuentra internado en el hospital México para recibir un tratamiento de trasplante de médula porque la dolencia reaparece en su zona abdominal.
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Por ese motivo, los protagonistas del balompié nacional se han volcado en apoyo para Erick y su familia. Tal y como es el clásico de ese domingo a las 11 a. m. en el Estadio Nacional, donde se donará ¢1.000 por cada entrada vendida.
“Mis papás y todos nos ponemos contentos, el tema es complicado. Lo único que puedo decir es que todos estamos felices por todo el apoyo y estamos muy agradecidos porque le han dado fuerza a Erick para intentar salir adelante”, comentó Miguel Marín, su hermano.
Miguel dice que ve fuerte a Erick, pese a estar en un proceso desgastante no ha dejado de tener fuerzas para ponerse de pie todos los días y luchar contra la adversidad.
“Erick está en el hospital, por dicha se está sintiendo bien. Me duele lo que le está pasando, pero Dios tiene planes y cosas para todos. Esperemos que sea algo bueno”, añadió.
Marín agradeció las muestras de apoyo de todos los sectores del fútbol costarricense y contó que su hermano observará el partido desde el hospital.
Al estadio asistirán María del Mar, pareja de Erick; así como el hijo del jugador Mariano Marín Sánchez, de 12 años; la expareja de Erick, Lucía; y la exsuegra, Mayi.
Este no será el primer partido que le dedican a Marín, pues el jueves pasado el Club Sport Cartaginés y Guadalupe recaudaron ¢834.000 para el exfutbolista.
El cuadro guadalupano reportó oficialmente que por entradas son ¢780.000 y los restantes ¢54.000 son producto de la rifa de una camiseta de Guadalupe que se hizo esa misma noche.
Además, miembros de la Selección Nacional previo a Copa Oro asistieron al hospital a ver a Erick para dejarle una camiseta de la Tricolor y dejarle un dinero, cuyo monto no se hizo público.
En esa oportunidad, la Federación Costarricense de Fútbol compartió varias imágenes en sus redes sociales en las que se ve al técnico Gustavo Matosas y a los futbolistas Celso Borges, Óscar Duarte y Bryan Segura, junto a Rodolfo Villalobos, presidente de la Fedefútbol.
Incluso, ya en el torneo oficial de la Concacaf, el jugador Bryan Oviedo le dedicó un gol a Marín en el partido frente a Nicaragua.
Tanto Oviedo como sus compañeros sacaron una camiseta con el nombre de Erick y la mostraron al público.
