¿Cómo llegó Alajuelense al último lugar del Clausura 2019? Con un mercado de fichajes envidiable e ilusionador, ¿por qué el equipo solo ha ganado un partido de seis posibles? ¿Está la Liga en crisis? ¿El cambio de entrenador era necesario? ¿Quién tiene la culpa de lo que vive hoy la Liga?... Estos son solo algunos de los cuestionamientos que invaden la mente de los aficionados liguistas cuando ven a su equipo en el último lugar del Clausura.
El conjunto manudo vive momentos complicados en el año más importante de su historia, cuando cumple un centenar de años como institución profesional. En La Nación analizamos la actuación de la Liga en diferentes flancos: directiva, gerencia deportiva, cuerpo técnico y jugadores para determinar las responsabilidades de cada uno.
La Junta Directiva y gerencia deportiva:
La directiva de Alajuelense, liderada por Fernando Ocampo, armó un equipo plagado de nombres sobresalientes, como Esteban Alvarado, Marco Ureña y Henry Figueroa, y conservando a la mayoría de figuras con las que casi llegan a la final del torneo anterior.
Estos tres futbolistas citados fueron los más sonados debido a su experiencia en selecciones nacionales. En este punto, la directiva y la gerencia deportiva consiguieron darle al cuerpo técnico las armas necesarias para afrontar el reto del centenario.
Así, en la presentación de estos jugadores, el presidente del club, Fernando Ocampo, mencionó una y otra vez el compromiso que existe con la afición para que el 2019 sea un año memorable para la Liga.
“El año del centenario es un año especial para todos los liguistas. Lo de los 100 años, los que estamos hoy solo lo vamos a ver una vez y es para todos los liguistas. La decisión pasa por un análisis financiero, pero también deportivo, de cara a lo que significa este año para los liguistas”, declaró el jerarca tras la presentación del guardameta.
El cuadro manudo sumó en total cinco refuerzos: Ariel Lassiter, Henry Figueroa, Marco Ureña, Esteban Alvarado y Anthony López.
De los jugadores que llegaron, tres son de corte ofensivo, mientras que dos pertenecen a la zona de defensores. El gran lunar manudo en el Apertura 2018 fue su defensa: recibió 22 goles en la fase regular. Eso le costó no quedar en el primer lugar y así perder la oportunidad de asegurarse un puesto en la final nacional.
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Ante esto, la Junta Directiva apostó por el hondureño Henry Figueroa como su fichaje estelar, además de sumar a Alvarado para que compita con Patrick Pemberton, pues durante el semestre pasado los rojinegros estaban convencidos de que necesitaban otro arquero.
La calidad de Figueroa con ritmo no es cuestionable, debido a que el propio exseleccionador de Costa Rica, Jorge Luis Pinto, lo recomendó; no obstante, el catracho llegó con solo 630 minutos en el último semestre, cuando un torneo normalmente tiene 1.980 minutos.
La otra gran decisión de los dirigentes fue definir quién debía ser el estratega para el campeonato.
Tras un análisis, la directiva optó por darle continuidad a Luis Diego Arnáez, para comenzar el campeonato. Sin embargo, una victoria, una derrota y dos empates en los primeros cuatro partidos lo sacaron del plantel.
“Llevar la cantidad de puntos que tenemos no estaba presupuestado (cinco). Aunque tenemos jugadores en la Selección y lesionados, en este torneo nos reforzamos para solventar todas las vicisitudes”, dijo en ese momento el directivo Federico Calderón.
A casi dos semanas del clásico nacional, la Liga decidió quitar a Arnáez y poner al colombiano Hernán Torres.
¿Por qué no lo hicieron antes de comenzar el campeonato? Quedar tan cerca de la gran final fue un elemento que se consideró, a pesar de que en las semifinales se cuestionó su lectura de juego. Y en ese momento, la intención era destinar la mayor parte del presupuesto disponible para refuerzos y no para un cuerpo técnico nuevo.
Está claro que la Junta Directiva apostó por un mercado que ilusionara a sus seguidores, armó un equipo de lujo, con nombres en mayúscula, pero todavía esos refuerzos no consiguen sostener al equipo, independientemente de que uno aún no pueda jugar porque no tiene el pase internacional, como Alvarado, o que otro llegara cuando ya había empezado el torneo, en el caso de Ureña.
En la situación del entrenador sí se denota un claro error al no definir el cambio de timonel previo al certamen para darle tiempo de trabajo al actual técnico.
Los jugadores:

En los seis partidos jugados, la Liga solo se vio bien en el primero contra Santos, en Guápiles; después de ese cotejo han venido a menos y coincide con la lesión que ahí sufrió el creativo hondureño Alex López.
Sin en el catracho, los rojinegros se quedaron sin ideas en el medio campo, porque también estaba en recuperación Anthony López.
Patrick Pemberton responde en el arco, pese a que en todos los partidos le han marcado; no obstante, siempre ha tenido tapadas importantes.
Aunque tiene nueve goles en contra, contabiliza 24 paradas, es decir, detiene un 72% de los remates que recibe.
La zona defensiva sigue siendo un dolor de cabeza, sin duda, es el sector más vulnerable. Se esperaba que con la llegada de Henry Figueroa se solucionaran las cosas, pero no ha sido así.
Porfirio López, quien fue titular en el Apertura, fue al banquillo por presión de la afición, que tenía frescos los recuerdos de los fallos en los últimos juegos del torneo anterior y porque no se veía seguro.
La Liga no consolidó una pareja de centrales en estos primeros seis juegos, ya que vieron acción las duplas: Kenner Gutiérrez y Porfirio López, Porfirio López y Henry Figueroa, además del catracho con Gutiérrez.
Christopher Meneses, después de la lesión, ha tenido un rendimiento reservado, mientras que Daniel Villegas no se logró consolidar en su ausencia.
Por la derecha está el principal problema, porque Allan Miranda no aporta en defensiva ni en ofensiva.
Reflejo de la actitud del defensor fue el partido que tuvo ante Grecia, en el que sufrió con Byron Bonilla, gestor del centro que terminó en el gol rival. Igual problema sufrió una jornada antes frente a Pérez Zeledón.
José Andrés Salvatierra apenas se reintegrará a las prácticas con el resto del grupo tras la lesión que sufrió en mayo y Luis Sequeira recibirá el alta médica en marzo.
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En ese sector también se improvisó a Allen Guevara y aunque el Cusuco da variantes ofensivas, su disposición defensiva no es la correcta. Cuando él fue lateral, la defensiva de la Liga recibió tres tantos ante la UCR
La ofensiva eriza no escapa del mal momento y entró en un letargo.
En el Apertura 2018, a esta misma altura, tenían 13 anotaciones, ahora se quedan cortos con seis y de esas, Róger Rojas hizo tres en un solo encuentro.
La sequía afecta a Jonathan Moya, pues el ariete no suma un solo tanto en el Clausura y hace seis meses anotó cuatro goles, en los primeros seis partidos. Tras de eso, ahora los manudos pierden a Jonathan McDonald, un atacante que tiene 30 dianas en los dos últimos dos certámenes.
En el banquillo da la impresión que Alajuelense ahora tiene más profundidad, la llegada de Lassiter, López y Ureña le da más posibilidad de variantes; la dificultad es que cuando les toca entrar es con la clara misión de nivelar los marcadores y eso ha sido difícil.
La fase grupal también vio cómo la presión por el cetro y el centenario podía afectar.
"Está influyendo demasiado la presión y realmente no te sabría decir si solo con cambio de entrenador se soluciona, porque la presión sigue estando ahí y como que no la pudieron manejar bien; va desde la dirigencia hasta la afición. Los está presionando demasiado el aniversario. Jugadores que uno conoce con muy buenas capacidades y los ves en un partido y pareciera que no son los mismos", explicó César Eduardo Méndez.
Cuerpo técnico:

Luis Diego Arnáez comenzó el campeonato y estuvo a cargo cuatro partidos. El estratega empezó bien al buscar una nueva idea táctica al incluir a Maalique Foster como su volante extremo por derecha.
La llegada de Henry Figueroa provocó que no contaran más con Foster, por lo que El Flaco volvió a apostar por la idea de tres delanteros, como sucedió en el Apertura 2018.
Los equipos de Arnáez no fallaban a la hora de marcar, porque aunque su caudal ofensivo no era el mismo, siempre anotaban; así lo hicieron con el Santos, Limón y la UCR; el problema continuaba siendo la defensa.
El planteamiento con Jonathan Moya, Róger Rojas y Jonathan McDonald también puso a dudar a la afición en la confianza en el equipo, porque se descuidaba demasiado la faceta de recuperación.
Arnáez acumuló un 41,6% de rendimiento al ganar cinco puntos de 12 posibles.
Su sucesor, Hernán Torres, acaba de llegar y es poco lo que se le puede exigir con escasos tres entrenamientos y dos partidos; su gran problema es el tiempo que tiene para trabajar el equipo por el calendario.
El colombiano intenta ordenar la defensa, pero las otras líneas de la Liga también requieren ajustes.
Con cinco juegos en fila sin ganar y en la última posición de la tabla, así está Alajuelense, en la víspera del primer clásico del año que será este sábado en el Estadio Ricardo Saprissa, a las 8 p. m.

