Esteban Valverde. 9 octubre
Óscar Rojas jugó en el Apertura 2017 con Grecia, donde tuvo a Wálter Centeno como entrenador. Fotografía: José Cordero
Óscar Rojas jugó en el Apertura 2017 con Grecia, donde tuvo a Wálter Centeno como entrenador. Fotografía: José Cordero

Óscar Rojas, exjugador tico con amplia carrera en México, llegó al país a mediados de año con la clara intención de hacer un proyecto ambicioso en San Ramón, sin embargo la situación deportiva a la que se enfrentó en tierras de Occidente lo hizo dar un paso al costado y apostar por una nueva misión: rescatar los nuevos valores limonenses.

Rojas, quien trabajará en las divisiones menores y como consejero del técnico Ricardo Allen, en el primer equipo, asegura que trabajará con la fórmula que admira como técnico: el contragolpe de Jafet Soto y la posesión de Wálter Centeno. “El estilo no lo voy a cambiar nunca”, anunció de una vez.

El exseleccionado nacional en el proceso a Brasil 2014 sabía que el destino quería tenerlo en Costa Rica, sin embargo después de lo vivido en San Ramón, no comprendía para qué. Ahora que llega a Limón F.C. todo encontró sentido.

El exdeportista fue contactado por uno de los mexicanos que conforman el nuevo grupo inversor que estará detrás de los caribeños, del cual no conoce a nadie más. Él le solicitó se acercara a Limón F.C. como parte de la nueva administración.

Después del amargo trago con los 'Poetas', Rojas aceptó el ofrecimiento con la única condición que solo trabajaría en la parte deportiva.

“Va a ser un trabajo más que todo deportivo. Es lo que me pidieron a mí, conozco a la nueva administración, pero les pedí que no me involucren en nada que no sea deportivo. Estaré como asistente de Ricardo Allen, fortaleceré al equipo en la parte anímica. Obviamente en lo que pueda ayudar, pues lo haré, pero ahora me enfocaré en lo deportivo, el respaldo a Ricardo. Quieren que me vaya involucrando poco a poco”, afirmó.

Tampoco será un gerente deportivo, porque en la institución verdolaga continuarán Kurt Bernard y Reynaldo Parks como los encargados de toda esa logística. Óscar, por su parte, velará por un correcto desarrollo de las divisiones menores.

“Eso es algo que me ilusiona. Me gusta trabajar con los jóvenes, quiero guiarlos, quiero acercarlos más a Dios; es ahí donde hemos fallado en Limón. Si a un muchacho que está preparado se le dan las posibilidades, pues no tiene porque descarrilarse”, destacó.

El exjugador de Herediano explicó que en San Ramón se dio cuenta de la capacidad que posee para dirigir proyectos desde el banco.

Al final, él tuvo al equipo líder de la Liga de Ascenso, no obstante, desacuerdos con la directiva hicieron que continuar al mando se volviera insostenible.

“La verdad que lastimosamente no se concretó por temas extradeportivos. En lo que me corresponde a mí, asumí mi responsabilidad, los muchachos habían asimilado mi idea, estaban comprometidos conmigo. Al final otras cosas sucedieron. Hicieron lo posible para que me quedara y no se pudo, pero me pude demostrar que puedo dirigir”, evaluó.

Óscar añadió que cuando le plantearon la posibilidad de Limón, él no temió en aceptarla ya que más bien vio el chance de salvar a una institución que estaba dando señas peligrosas de cara a su futuro.

Las disputas de administradores y amagues de violencia eran parte de las situaciones que el exfutbolista considera necesarias de erradicar.

Yo creo que todo eso atentaba contra una frase muy popular: ‘Lo mejor de Limón es su gente’. Había que hacer énfasis en que se estaba afectando al limonense en sí. Ahora vamos a hacer las cosas de la mejor manera posible sin perjudicar a la gente, a la institución. Sabemos que hay problemas y situaciones complicadas, pero todo eso se puede corregir con buenos resultados", finalizó.