Durante el partido de Saprissa ante Pumas una de las principales preguntas que surgieron fue: ¿dónde estaba esta versión del equipo de Iñaki Alonso? Con el español al frente, ante Pumas ofreció la mejor presentación del año. Si bien el marcador no dice lo mismo, los más de 90 minutos sí lo hicieron, también tomando en cuenta el peso del rival, porque si de parámetros se habla, un club mexicano siempre será uno de altura.
Los tibaseños incluso dieron un salto de calidad respecto al clásico nacional, en el cual aunque ganaron, estuvieron lejos de lo demostrado en la Concachampions. Tras el duelo contra la Liga el mismo Marvin Angulo reconoció que Saprissa podía y debía jugar mejor, alegrar a la afición y acercarse a su estilo ofensivo, con posesión de pelota.
Pero al mismo tiempo, en el camerino morado insistían en una mejoría que solo ellos veían. Ese discurso del que Iñaki se ha “sostenido” durante varias jornadas, cuando las críticas lo tenían casi ahogado, aún permanece. La gran diferencia es que el miércoles sí se vio en la cancha.
El cambio de Saprissa tiene varias razones. En el equipo, la primera explicación es el tiempo, lo dicen los jugadores y también el entrenador: la S necesitaba más espacio para mostrar lo que ha estado trabajando.
“Los equipos tienen su proceso, nosotros veníamos cortos de días, pero no hemos puesto excusas; el equipo cada día, cada partido, iba mejorando. El otro día vimos una versión de equipo más estructurado, solidario y serio. Hoy queríamos dar el siguiente paso, como un equipo atrevido; ese es el camino, tratando de no perder la estructura y lo que es el Saprissa”, explicó Alonso el miércoles.
También interviene un aspecto psicológico y mental. En el clásico floreció el ADN morado, sin embargo ante el Pumas eso no era suficiente y quedaron en evidencia otros aspectos futbolísticos. El técnico nacional Marvin Solano cree que el aspecto anímico de ganarle a la Liga sirvió, mientras detalla movimientos tácticos fundamentales para el cambio.
Iñaki, explicó, logra equilibrar el equipo desde el momento en que decide poner nuevamente a David Guzmán en su posición de recuperador, algo que también le abre un campo a Kevin Espinoza como defensor central, pese a que el técnico había sido claro en que el ex de Guadalupe no estaba listo para jugar en su equipo.
“Poner a David como zaguero había debilitado la media cancha porque nadie recuperaba el balón y, ante Pumas, Guzmán hizo un partido muy bueno, igual que Kevin. También apostó por un lateral con menos vocación ofensiva pero muy bien en defensa, como el joven (Gerald) Taylor. Con ese equilibrio consiguió que el rival no pase tan fluido, y también tener el enlace entre defensa, media y delantera”, mencionó.
El otro movimiento táctico visto por Solano es la incorporación de Jimmy Marín, quien en el inicio del torneo había sido relegado a la banca. Pero además Saprissa empieza a ver pinceladas de sus refuerzos extranjeros, el hondureño Darixon Vuelto y el panameño Víctor Medina.
“Cuando un equipo pierde y pierde, pero detrás de eso hay trabajo, con el tiempo sale lo demás; cuando se logra la victoria, eso sale”, agrega Solano respecto al rendimiento que pueden ir mostrando más jugadores.

