Daniel Colindres y Jonathan McDonald son especialistas en atormentar a su contrincante más enconado.
Los dos futbolistas son un verdadero dolor de cabeza para las defensas y para los aficionados adversarios, que sufren con cada dardo que han marcado en los clásicos nacionales.
Ambos llegan al compromiso de este sábado a las 8 p. m. en la Cueva con dos semanas de no celebrar, pero son los principales verdugos que aparecen en las actuales planillas para este choque que paraliza a muchos.

Los dos tienen un estilo de juego muy distinto. El atacante de la S es más técnico y protege mucho el balón; al de la Liga le agrada el juego de choque y tiene olfato goleador.
Colindres le ha marcado en cuatro ocasiones a los rojinegros, mientras Mac en ocho oportunidades a los tibaseños, según datos del periodista Luis Quirós.
Si bien McDonald lleva el doble, el jugador del Monstruo tiene dos recuerdos más recientes. Esos dos últimos capítulos han dejado sin aliento a los erizos.
Uno fue en la final del Invierno 2015 en el propio Morera Soto, que sirvió para que su equipo pusiera las dos manos en el cetro; y el otro, en el juego entre ambos en la primera ronda del presente torneo, en el triunfo 1-2.
Por su parte, los tantos que ha celebrado el delantero erizo parecieran ser un amuleto de buena suerte, pues la Liga puntuó en cinco de los seis cotejos en los que él le anotó a la S .
De las más recordadas están las dos conquistas con las que los alajuelenses vencieron 2-0 a los saprissistas el 10 de mayo de 2015 en el estadio Morera Soto.
En el Saprissa, el melenudo delantero ha protagonizado escenas buenas y otras malas, pero ahora viene un nuevo reto.
Tanto Colindres como McDonald parten como titulares inamovibles en los engranajes de Carlos Watson y Guilherme Farinha, quien incluso le ha dado a su jugador la oportunidad de portar la banda de capitán mientras Pablo Gabas se recupera.

