
Una vez finalizado el Torneo de Verano hay dos meses de diferencia para que inicie el de Invierno, en ese tiempo ¿qué hacen los vendedores ambulantes que están en las afueras de los estadios para percibir ingresos?
Desde vender rosas hasta sembrar hortalizas en el campo es como se las ingenian los comerciantes para dar sustento a sus familias mientras el campeonato nacional está varado.
En este parón entre un certamen y otro, el fútbol internacional tomó el mando con la realización de la Copa América y Eurocopa, motivo por el cual los vendedores afirman que no calienta el inicio del Invierno 2016.
Guillermo Franco, de 55 años, es vendedor de comidas en el estadio asegura que le ha tocado ir a vender rosas a algunos puntos de San José para poder llevar el sustento a su casa.
Franco aprovechó que el estadio Ricardo Saprissa abrió un entrenamiento al público el pasado 7 de julio para ganarse una extra.
"Han sido meses muy duros para nosotros que vivimos de esto. Ya la gente está acostumbrada a comprar algo de comida en el estadio y eso nos beneficia. En un buen partido que esté a estadio lleno se pueden hacer ¢50.000. Mientras no hay campeonato, yo trabajo en las calles vendiendo rosas o incluso desde ya me estoy preparando para conseguir banderas de Costa Rica para el Día de la Independencia", dijo Franco, quien tiene 30 años de ganarse la vida en esta labor.

Por su parte, Raúl Espinoza, de 34 años, vendedor de camisetas de equipos de fútbol, aseguró que se dedica a pintar casas y a efectuar arreglos caceros en algunos hogares mientras se reincorpora la actividad del balompié nacional.
"Me encargo de trabajos de pintura porque tengo que buscar cómo ganarme la vida. Estoy deseando que ya se reincorpore todo de nuevo y empiece a calentar el ambiente porque en esto en un día muy bueno uno puede vender unas 20 camisetas y ganar unos ¢60.000", contó Espinoza, quien el domingo anterior en el juego frente a San Lorenzo tuvo una buena clientela.

Los cuidacarros también hacen de las suyas en el negocio del fútbol, pues en un epacio de parqueo pueden cobrar entre ¢3.000 y ¢5.000 en un partido cualquiera, si es entre Saprissa, Alajuelense, Herediano y Cartaginés el monto puede ascender considerablemente.
Jeffrey Lara tiene tres años de tener un parqueo en las afueras del estadio Ricardo Saprissa y afirma que esta época sin fútbol nacional es la que más cuesta.
"Uno intenta hacer buenos días mientras hay campeonato para que cuando se vivan estos momentos no estar tan comprometido económicamente, pero ocupamos que ya inicie de nuevo", citó Lara.
Un caso particular es el del vendedor de pinchos Adrián Bonilla, quien se dedica a labores de construcción y de campo, pero los días de fútbol llega a los diferentes estadios del país con un coche de supermercado para hacer el día.
"Yo vivo de lo que gano los domingos en los estadios. Voy a todos, y si hay dos juegos el mismo día me acomodo con los horarios para aprovechar al máximo la oportunidad. Estos meses han sido muy duros por lo que he tenido que ir a sembrar hortalizas a Puriscal, ahí me gano la vida, lo que pasa es que allá se trabaja más de siete horas al día, mientras aquí en un día bueno puedo hacer ¢50.000 o ¢60.000 si todo sale bien", expresó Bonilla de 50 años.

Está también el caso de los vendedores de camisetas que no dedican su tiempo a algo más, si no hacen giras por el resto del país para venderlas fuera de San José.
"Nosotros nos trasladamos a Puntarenas, Limón o Guanacaste para también hacernos sentir por esos otros lados mientras nos acomodamos aquí de nuevo", reveló Emy García, de 28 años.
Este fin de semana vuelve a rodar el balón en la máxima categoría y con ello la oportunidad de que la maquinaría del fútbol le permita llevar a algunas personas sustento a sus familias.
