Dos años atrás, el limonense Henry Cooper era uno más en la liga aficionada de Anafa y ni él mismo se imaginaba que su nombre figuraría entre los más importantes delanteros del futbol tico.
El joven de 22 años es pilar y estandarte de un cuadro caribeño que surge entre los problemas económicos para destacar en este campeonato de Invierno.
Cooper marcó ayer su octavo gol y se coloca segundo en la tabla de goleadores, solo por detrás de Cristhian Lagos (lleva 11).
Sus compañeros destacan que el jugador sigue humilde, a pesar de ese gran logro.
“Él llega humilde y callado y a trabajar, no quiere ser popular. Él solo quiere goles y está para grandes cosas”, afirmó su compañero Delbert Cameron.
Sus últimas tres dianas ante Belén, Saprissa y Alajuelense fueron la diferencia en encuentros con una diferencia de un solo gol para los limonenses, por lo que significan nueve puntos.
“Lo he tomado con mucha calma, espero hacer muchos goles para ayudar al equipo, eso es lo que importa”, afirmó Cooper.
Esta figura es producto de las ligas menores limonenses. Antes de llegar a Primera jugó con el alto rendimiento de su club y con Caribe F. C., antigua filial de Limón.
“Hacía goles desde que lo conocí en el alto rendimiento, por eso sabía que iba a destacar”, destacó Cameron acerca de Cooper.
Su cuerpo técnico afirma que Henry es un representante de la provincia, ya que tiene mucho potencial, pero solo si se le da la oportunidad puede brillar.
“Al principio del campeonato decían que nos faltaba un delantero, que no teníamos poder ofensivo, pero yo sabía que había un joven ahí que podía hacer el trabajo”, afirmó orgulloso Noé Ferguson, dirigente limonense.
Un jugador de apenas una temporada en el futbol profesional es el representante de un club que a pesar de los problemas económicos destaca en la cancha.
La taquilla del domingo ante San Carlos será para los jugadores, ya que no se les está pagando y ellos le piden ayuda a su pueblo.
“Ni siquiera estamos comiendo bien, ocupamos que la afición nos dé la mano”, confesó Cameron.