
Aquel 20 de setiembre de 1931 marcó el inicio de los duelos entre clubes ticos y mexicanos, y aunque a veces la memoria nos hace pensar que las distancias se acortaron, la verdad es que las estadísticas confirman que los aztecas aún conservan su dominio sobre los costarricenses, de acuerdo con un estudio del investigador Gerardo Coto.
En el pasado reciente hay una sensación de rivalidad y así lo reflejan resultados como el del martes anterior, cuando Saprissa derrotó 2 a 1 a Santos, o el del miércoles, tras el empate 1 a 1 entre Herediano y Tigres, pero el estudio de los antecedentes históricos pinta otra realidad.

El poderío económico de los aztecas y una infraestructura deportiva mucho más desarrollada son los factores que se señalan como los impedimentos para que aún no se logre equiparar fuerzas, señalan quienes enfrentaron a clubes aztecas.
“Es difícil jugar ante los mexicanos porque siguen siendo los favoritos del área, pese a que se acortaron las distancias. Ellos sacan ventaja en lo económico, realizan fichajes impensados para nuestro país y por eso tienen extranjeros de muy buen nivel y su infraestructura es muy buena. Ahí es dónde se nota la diferencia”, indicó el técnico y exjugador Hernán Medford.
Pese a esto, el objetivo de los clubes ticos es claro y aunque financieramente no pueden competir, se centran en otros aspectos para borrar las distancias.
“Sabemos que tenemos que luchar deportivamente porque no tenemos los recursos con los que cuenta ellos, por lo que nos hemos preparado mejor tácticamente, en el aspecto físico y aumentamos el roce internacional”, señaló Jafet Soto.
Hegemonía azteca desde 1962. Sin duda alguna hay un antes y un después del torneo de Concacaf, cuando se habla de choques entre clubes ticos y aztecas.
A nivel de amistosos los duelos fueron parejos e incluso favorables a los nacionales, si se toma en cuenta que de 247 juegos los costarricenses triunfaron en 93, empataron 69 y cayeron en 85.

Ahí arrancan las diferencias, aunque hubo alegrías efímeras como la victoria del Cartaginés ante Atlante, en la final de 1994, y de Saprissa sobre Pumas, en el 2005, más la histórica hazaña de Alajuelense al derrotar en el propio Estadio Azteca al América un par de certámenes atrás.
Hoy, los clubes ticos continúan tratando de cerrar esta brecha, intentando dar la pelea ante los gigantes, gracias a la preferencia de nuestras escuadras por hacer sus pretemporadas en México y al constante roce que eso les aporta.
Por ahora, la distancia entre los triunfos de uno y otro es de apenas 19 duelos, corta si se piensa en la infraestructura deportiva que tiene cada país.