Róger Rojas tiró una gambeta, imprimió velocidad y salió librado sin grandes consecuencias del castigo que lo tuvo entrenando por aparte a inicios de semana en Alajuelense.
Lo que pudo convertirse en un verdadero conflicto para el catracho, terminó siendo simplemente un trago amargo del pasado, ya que en el triunfo ante Pérez Zeledón la afición rojinegra coreó su nombre para que ingresara de cambio, finalmente gozó de minutos y al ingresar en el 62’ fue ovacionado por los presentes en el Alejandro Morera Soto.

Rojas emitió unas declaraciones el sábado pasado en las que dejó ver que estaba molesto por ser suplente ante Herediano y desafió al técnico Nicolás dos Santos, al decir que así a como tuvo el valor de sacarlo a él, que también lo tuviera para sentar al otro delantero, en alusión a Jonathan McDonald. Esto le costó practicar al margen por tres días.
Sin embargo, el hondureño fue astuto, primero aclaró todo con los capitanes del equipo, luego pidió disculpas públicamente y esto le valió para que todo volviera a la calma.
Más allá de que volvió a iniciar desde el banquillo en el gane 3 a 0 frente a los generaleños, el técnico Nicolás dos Santos dio por cerrado este episodio y no le cobró lo sucedido.
El socio en ofensiva de McDonald estuvo en la cancha 28 minutos y por poco hasta anota, pero falló en la definición, luego de que Mac lo dejara cara a cara con el arquero rival. Róger no dudó en agradecer el respaldo de la afición.
“Gracias a Dios que la afición me recibió bien, estoy agradecido con Dios por estar en este equipo y por los seguidores que tiene Alajuelense”, manifestó.
Rojas suma nueve tantos en el Clausura 2018 y es el subgoleador, superado únicamente por Jonathan, quien llegó a 12 con su doblete.
El hondureño considera que su rendimiento y entrega hicieron que los seguidores manudos le dieran el indulto.
“Ellos ven el esfuerzo que uno hace en la cancha. Logramos un buen triunfo y por dicha sumamos de a tres”, finalizó.
