Cartago. Cartaginés cambiará su departamento de arqueros pues no le renovó contrato a Donny Grant ni a Jeancarlo Chacón.
Esos dos jugadores encabezan una lista de cinco a quienes el club brumoso decidió dejar partir tras terminar su paso por la temporada 2008-2009 del futbol mayor.
Los volantes Andrey Campos y Roberto Mudarra, así como el delantero argentino Matías Recio completan esa lista.
A ellos se suma la partida del defensor Alberto Jiménez, quien estaba cedido a préstamo por el Brujas, y la casi confirmada partida de Óscar Esteban Granados, quien es pretendido por Brujas.
Acerca de los guardametas, el entrenador Juan Luis Hernández Fuertes explicó que se quiere dar mayor oportunidad a arqueros de la provincia: Luis Torres, Joao Mora (hijo del preparador de porteros de Saprissa, Róger Mora) y Bryan Valerín, del alto rendimiento.
No obstante, no se descarta un portero de experiencia, lo que podría abriría las puertas del retorno al argentino Carlos Díaz, quien le dijo ayer a La Nación que de darse las condiciones “sería un gusto volver a Cartago, donde vivo y donde creo que hice una buena labor y me identifiqué con la institución”.
Díaz, quien en esta última temporada jugó con Ramonense y es ficha hasta el 2011 del Brujas, aceptó que no tiene buen ambiente con el técnico de Brujas, Mauricio Wright. “Tuve una diferencia personal con él y me la cobra”, aseguró.
Para Hernández, Díaz es otra de varias opciones que manejan. “Estamos analizando en todos los puestos no solo aspectos técnicos sino presupuestarios”.
Por otra parte, se da como un hecho que Granados es virtual jugador del Brujas F. C.
“Esteban quedó libre y su agente, doña Olga Quesada, llegó a un acuerdo económico con el presidente de Brujas, Minor Vargas, pero él (Granados) todavía no lo conoce, pues se encuentra en Venezuela con la selección”, aseguró Hernández Fuertes.
El técnico dijo que la directiva y él mismo hicieron esfuerzos para retener a Granados, “con una buena oferta económica, pero no podemos competir con lo que le ofreció Brujas. Tenemos muchas limitaciones económicas”.