
Durante 16 horas la surfista costarricense Valeria Salustri Soto, campeona nacional de la modalidad de paddle board o tabla con remo, vivió una verdadera pesadilla en el aeropuerto de Los Ángeles, California, Estados Unidos, donde fue detenida e incluso esposada por la seguridad.
Salustri, de 20 años y oriunda de Tamarindo, asegura que durante ese tiempo no la dejaron comunicarse con su madre en Costa Rica, la retuvieron y la interrogaron de forma agresiva, con gritos. Considera que sufrió descriminación por parte de agentes del aeropuerto.
“Viajé a Los Ángeles el 24 de enero, con el fin de estar 15 días allá, compartir con unos amigos, entrenar y posteriormente viajar a Italia, donde me quedaría con mis abuelos. La intención era prepararme para el Circuito Europeo de paddle board, que se inicia en abril, pero al pasar por migración todo cambió, porque empezaron a hacerme preguntas y no me dejaron ingresar al país”, explicó Salustri.
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La joven estudiante de periodismo, indicó que ella viajó con su pasaporte italiano, que está ligado al sistema ESTA (Electronic System for Travel Authorization o en español Sistema Electrónico para la autorización de viaje), el cual es muy común en Europa; no obstante, en migración le pusieron una y mil trabas.

“En un viaje anterior me quedé 30 días en los Estados Unidos, tal y como permite el ESTA, con el fin de entrenar y cumplir con algunos compromisos con mis patrocinadores deportivos. Eso fue precisamente lo que no entendieron los miembros de migración, quienes a pesar de explicarles que yo era una atleta y que iba a viajar a Italia, hicieron caso omiso y empezaron a interrogarme cada vez más en forma agresiva”, explicó Salustri.
La atleta manifestó que ella siempre respondió las interrogantes en inglés y negó que se iba a quedar a trabajar en los Estados Unidos, como afirmaron los policías. Incluso mostró cartas de patrocinadores y fotografías en los eventos que había participado, pero no hubo manera de convencerlos.
Sin hablar con nadie. Valeria cuenta que fue trasladada a un cuarto, donde le quitaron su teléfono celular, su reloj y otras pertenencias. Continuaron con el interrogatorio e incluso la esposaron y, según lo que ella comenta a La Nación, sintió que trataban de intimidarla y asustarla para que dijera lo que ellos querían.
“Como no había hecho nada malo, no tenía miedo. Anteriormente viajé a Los Ángeles, Miami y Nueva York, entre otras ciudades de los Estados Unidos y nunca tuve problemas. Sin embargo, ellos insistían que no comprendían qué iba a hacer en ese país y no me dejaban ir”, recordó Salustri.

Valeria indicó que las horas pasaban y no la dejaban ir. Asegura que fue testigo de cómo otros latinos y asiáticos fueron detenidos y a su criterio maltratados verbalmente, porque no podían responder por la barrera del idioma.
“En un momento pasó una situación con un filipino que debían detener y cómo yo me quedé sola en el cuarto y no había un agente que se quedara conmigo, entonces me sacaron y me decían que corriera con ellos para atrapar a la persona que estaban buscando. Me hicieron correr esposada y en chancletas por el aeropuerto. Son cosas denigrantes que no comprendí por qué lo hicieron”, añadió Salustri.
La campeona nacional de paddle board o tabla con remo y seleccionada nacional, también asegura que se indignó de las ofensas y las burlas de las personas que la entrevistaban e incluso del irrespeto al ver sus redes sociales.
“Casi 16 horas después de mi detención me dejaron hablar por teléfono con mi madre solo un minuto. Me habían revisado el Instagram y se burlaron con comentarios pasados de todo. Además un hombre me registró, lo cual me parece inapropiado y no es permitido. Era una mezcla de frustración y rabia porque yo sabía que no había hecho nada malo”, afirmó Salustri.
Luego de las interrogaciones, Valeria fue obligada a tomar un avión y devolverse a Costa Rica, donde llegó prácticamente 24 horas después de su partida.
“Son situaciones muy duras, pero uno como mujer debe darse a respetar, no dejarse intimidar por nadie. En otras ocasiones, personas en la playa, mientras entrenaba, han intentado abusar, lo cual he denunciado. Ahora espero poder viajar a Europa a competir en el Circuito Europeo. Fue una amarga experiencia, pero esto no me va a detener como deportista y para representar a Costa Rica”, confesó Salustri.
