
Alajuelense decidió prescindir de los servicios del futbolista brasileño Leandro da Silva, quien ni siquiera llegó a debutar con los rojinegros.
Desde que los manudos presentaron a los cuatro foráneos, Da Silva parecía que estaba con algunos kilos de más, algo que se corroboró con las pruebas médicas y físicas que se le practicaron.
En el comunicado oficial que Alajuelense hizo llegar a sus socios y que minutos después posteó en sus redes sociales, el presidente manudo Fernando Ocampo mencionó: "Según el parte del área médica del club, el jugador tardaría cerca de mes y medio para estar listo para jugar".

Y agregó: "Con ese tiempo, ya el campeonato estaría muy adelantado".
En vista de que el periodo de inscripciones cerró el jueves pasado, la Liga se quedará con tres extranjeros: el brasileño Iago Costa, el ecuatoriano Jefferson Hurtado y el chileno Nino Rojas.
A Benito Floro le había agradado el perfil de Da Silva, a quien había presentado el pasado 28 de enero como un futbolista que "puede jugar mediocentro y de defensa central; nos va a aportar experiencia, temple y es muy equilibrado dentro y fuera de la cancha".
El brasileño de 28 años que descartó Alajuelense pesa 87 kilos y tiene una estatura de 1,84 metros.

Desde que asumió la dirección técnica y la gerencia deportiva de la Liga, el español Benito Floro comenzó a trabajar con la comisión técnica del cuadro manudo para encontrar a los refuerzos idóneos.
Ellos analizaron el perfil de muchos futbolistas y pese a que en el cuadro erizo siempre dijeron que no había prisa y que se tomaban las cosas con calma, porque no querían contratar por contratar, se llevaron una sorpresa con el estado físico en el que llegó Leandro da Silva.
Los rojinegros ya tenían el permiso de trabajo y el pase internacional del futbolista al que descartaron este lunes.
