23 mayo, 2011
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El destino pone de nuevo cara a cara a Belén Siglo XXI y a Cartagena en una final de la Liga de Ascenso, esta vez para decidir cuál subirá a Primera División.

No obstante, ambos equipos sufren una situación muy similar luego de que el dueño de su principal patrocinador, Grupo Ícono, Minor Vargas, fuera detenido en Estados Unidos en enero.

Desde entonces, la adversidad ha sido su compañera de viaje durante todo el Torneo de Clausura, al cual le han hecho frente sin el dinero suficiente para solventar sus necesidades administrativas, en especial los salarios de jugadores y el cuerpo técnico.

Fue por ello que el triunfo de los belemitas tuvo un “sabor especial”, luego de que lograron uno de sus objetivos y dieron un paso firme hacia la meta final, que es ascender, según el pacto de honor” hecho entre ellos.

“Nosotros le pusimos el pecho a las balas. Ya Brujas no existe, ya Barrio México no existe, pero aquí estamos nosotros. El apoyo de las familias ha sido fundamental.

”Aquí no hay salario, ellos (los jugadores) saben que no lo hay y aun así seguimos adelante. La única satisfacción es esta”, dijo el técnico belemita, Vinicio Alvarado.

En una situación más difícil, al parecer, se encuentra su rival, Cartagena, pues al no clasificar a la etapa final del último torneo cumple casi tres meses sin jugar.

Por todo ello, la incertidumbre reina desde ya sobre el futuro del nuevo inquilino de la Primera División. Cartagena o Belén Siglo XXI han hecho hasta lo imposible por mantenerse en competencia en Segunda, pero se estima que sus problemas aumentarían si alcanzan la máxima categoría.

Es así como dos de los equipos más afectados por la situación legal de Minor Vargas disputarán el boleto a la Primera, pero con un panorama poco claro, reconocen dirigentes y jugadores.

El héroe. El arquero Carlos Méndez se vistió de héroe ayer para los belemitas al detener tres penales en la serie definitoria ante Uruguay de Coronado.

Esa situación no es nueva para el guardameta herediano, quien fue la figura en junio del 2003, al detener el primer penal para que Belén ascendiera a la Primera División precisamente ante Cartagena, de Santa Cruz, Guanacaste.

“Esto es un premio al esfuerzo del equipo; no nos caímos y estuvimos concentrados durante todo el partido”, expresó Méndez.

Primero al experimentado Mauricio Solís, luego a Keylor Villegas y finalmente a Esteban Rodríguez les impidió anotar desde los 11 pasos.

Así culminó una gran tarde para los heredianos, quienes ahora esperan a su rival Cartagena, equipo al que se toparon en diciembre anterior. El ambiente de revancha ya se respira, luego de que los guanacastecos les arrebataran el título del Apertura en su propia casa.