Fanny Tayver Marín. 12 septiembre
Fernán Faerron contabiliza 91 minutos en el Apertura 2020, pero ante la lesión de Junior Díaz tendrá más oportunidad. Fotografía: Rafael Pacheco
Fernán Faerron contabiliza 91 minutos en el Apertura 2020, pero ante la lesión de Junior Díaz tendrá más oportunidad. Fotografía: Rafael Pacheco

Hay episodios que se repiten con frecuencia en el fútbol, con decisiones, descartes y nuevas oportunidades. Fernán Faerron es un ejemplo más de eso.

El defensor de 20 años es el llamado a responder en un momento de emergencia en Liga Deportiva Alajuelense, pues la lesión en la rodilla izquierda de Junior Díaz le abrió la puerta para jugar y luchar por quedarse en el puesto.

Los rojinegros tienen muchas expectativas con el joven defensa que su archirrival no supo explotar.

Detrás del exmundialista infantil de India en 2017 hay una historia que refleja espíritu de lucha y determinación para no darse por vencido.

“Él estaba en Saprissa y ahí no le dieron mucha valía, no sabían el potencial que él tenía. Yo lo llevé a la Selección Sub-15, ese año no le fue muy bien en el campeonato, pero yo sí le veía el potencial”, expresó Soto a La Nación.

Faerron comenzó a jugar fútbol a los 7 años, cuando ingresó a primer grado. Como tenía condiciones, a los 11 años estaba en las divisiones menores de los morados.

Tenía algunos principios defensivos que no dominaba bien. Salió del cuadro tibaseño y como Soto se fue de la Federación cuando asumió Marcelo Hugo Herrera, Faerron también quedó fuera de la Selección Infantil.

“Se fue conmigo para Consultants, nos pusimos a trabajar mucho con él, al punto de que volvió a la Selección y terminó titular en el Mundial”.

José Luis Rodríguez se convirtió en su representante y tomó la decisión de enviarlo a jugar a Belén, en la Primera División y en el Alto Rendimiento.

“Fue un trabajo de creer en él cuando nadie le veía potencial, en Saprissa sí jugaba, pero como que no le iba bien. Algo importante aquí es que cualquier joven que lo quiten de Saprissa y la Selección puede echarse a morir, perder la fe y dejar todo botado”, expresó Soto.

Y agregó: “A Fernán lo ayudamos mucho a que no perdiera la fe, que no dejara de creer y tiene mucha fortaleza mental, cree mucho en sí mismo y esa parte no fue tan difícil. Le vendimos la idea de que lo que ocupaba era trabajar para perfeccionar lo que le hacía falta y así fue”.

Fernán Faerron había llegado a la Liga a préstamo por seis meses. Luego, los manudos extendieron ese préstamo por cuatro años más. Fotografía: Kevin Cordero / Alajuelense
Fernán Faerron había llegado a la Liga a préstamo por seis meses. Luego, los manudos extendieron ese préstamo por cuatro años más. Fotografía: Kevin Cordero / Alajuelense

Después de Belén, el defensor fue a Austria y estuvo en el Santos de Guápiles.

“En sí, el año importante y año crítico fue ese, en el que él pudo haber dejado todo o trabajar en él. Optó por trabajar con nosotros, que gracias a Dios tenemos muchos años de estar en esto y lo pudimos ayudar a que mejorara sus deficiencias y potenciara sus virtudes. Ahora en la Liga se ve que deportivamente hablando le está yendo bien”.

Mejoró con trabajo. Manifestó que Fernán contaba con un buen biotipo físico para jugar como defensa central y que él notaba que era un muchacho que no tenía buen golpe de balón, pero sí mucha fuerza.

“Lo que necesitaba era enseñarle a meter pases entre líneas, cambios de frente, él no lo hacía no porque no podía, sino porque no se lo habían enseñado. Él tenía muchas deficiencias, porque no se las habían trabajado, yo veía que tenía un buen nivel técnico, que tal vez no lo hacía bien, no porque no pudiera hacerlo, sino porque nadie lo había agarrado, ni le había dicho vea papá esto tiene que hacerlo así”, destacó.

A hoy su criterio no ha cambiado sobre Faerron.

“Yo sí veía que él tenía un buen nivel técnico, me parece que tiene una buena técnica, además de que es muy agresivo y eso es muy importante en los defensas centrales y luego tenía cositas como que no manejaba bien los traslados defensivos, no sabía cuándo tenía que quebrar la línea y cuándo agrandar, pero eran cuestiones de trabajo, de agarrarlo y enseñarle”.

“Aquí siempre hay que aprovechar los momentos que nos da el profe, siempre entrenamos y jugamos para estar siempre con la mejor disposición posible y esperando en Dios que se me den los minutos para aprovecharlos, que todo salga de la mejor manera, en virtud del equipo”, Fernán Faerron.

Indicó que cuando se trabaja en formación, la responsabilidad que se tiene es ayudar a potenciar las cualidades de un talento y ayudarlo a convertirse en un mejor jugador.

“Uno muchas veces cuando ve un joven, le ve los defectos, pero algunas veces uno dice que esos defectos son porque ya tiene vicios y va a costar quitárselos, o es porque no sabe y eso es más fácil, porque cuando uno le enseña, rapidito aprende”.

Fernán Faerron contó que constantemente recibe consejos de Bryan Ruiz. Fotografía: Rafael Pacheco
Fernán Faerron contó que constantemente recibe consejos de Bryan Ruiz. Fotografía: Rafael Pacheco

Contó que hay jóvenes a los que se les trata de enseñar algo y les cuesta porque no entienden el concepto en sí.

“Ese no era el caso de Fernán, eran cositas no porque no las pudiera hacer, sino porque no se lo habían enseñado y fue fácil trabajar con él porque tiene inteligencia para la lectura táctica, interpretación del juego y sí demostraba que aprendía bien y fácil”.

Soto considera que cuando Faerron fue llamado de nuevo a la Selección, se demostró que cuando lo dejaron fuera “fue porque le faltaba un poquitico de trabajo nada más”.

El presente. “En este momento tiene la oportunidad que estaba esperando con el beneficio de que él sabe que tiene la capacidad de hacerlo bien, ya él sabe que puede y es un jugador que a veces peca en que confía mucho en sus cualidades, pero por otro lado tiene eso, que él se la cree”, indicó Soto.

Además, citó: “Yo sé que para él es un reto bonito, para demostrar y tener regularidad, porque si pasan los partidos y lo hace bien, va a ser más difícil quitarlo, porque él tiene la oportunidad de ganarse a la afición, de ganarse la confianza del equipo, del entrenador. Es un campeonato muy corto, puede consolidarse y me parece que es lo que él estaba esperando”.

Faerron cumplió dos partidos de suspensión, tras la roja que recibió una vez que se acabó el partido en el que Alajuelense venció a Herediano.

Sobre esa situación, el futbolista exteriorizó a La Nación: “Me deja mucho aprendizaje. Si bien es cierto, yo no cometí lo que se dijo, pero siempre estamos anuentes a eso, me queda mucho aprendizaje para que no me vuelva a pasar”.

El defensor es ficha de Fútbol Consultants, pero está cedido a préstamo con Alajuelense hasta el 2024.

“Siempre intento aprender de los de más experiencia, tengo a mi lado a Junior y a Machado, que son jugadores mundialistas, más que todo en liderazgo, el dirigir en la cancha, estar siempre seguro, también me he acercado a Bryan, que me comenta y me apoya mucho y me da mucha seguridad para el juego”, Fernán Faerron.