
Cualquier cosa podía pasar, sabía que su contrato se terminaba en este torneo y aunque parecía que se quedaría, el defensa panameño Adolfo Machado se convirtió en la primera salida del campeón nacional.
“Muchas gracias por todo Adolfo Machado. Agradecemos el profesionalismo y entrega que demostraste durante todo este tiempo que vestiste la rojinegra. Te vas como un verdadero león y campeón. Éxitos en el futuro”, publicó la Liga en sus redes sociales, acompañado de un arte con una imagen del canalero que dice: “Gracias Machado”.
El domingo pasado, el canalero fue uno de los hombres que festejó la obtención de la copa 30 con Liga Deportiva Alajuelense, algo que generó una situación especial y es que tiempo atrás, él había sido parte del título 30 de Saprissa.
Según los datos del periodista y estadígrafo Gerardo Coto, Machado se convirtió en el primer extranjero en conseguir un título con los dos equipos.
“Solo cuatro extranjeros jugaron en la historia para Alajuelense y Saprissa, los equipos con más títulos en el país, el panameño Adolfo Machado es uno de ellos pero el primero que consigue títulos con ambas camisetas”, reveló Coto en la página de la Unafut.
Además, en este Apertura 2020, Machado fue el hombre con más regularidad de los rojinegros.
El panameño estuvo presente en todos los partidos y sumó 1.754 minutos, 134 minutos más que el guardameta Leonel Moreira.
¡Muchas gracias por todo @adolfomachado31 ! Agradecemos el profesionalismo y entrega que demostraste durante todo este tiempo que vestiste la rojinegra. ¡Te vas como un verdadero León y CAMP30N! ¡Éxitos en el futuro!🇵🇦🦁 pic.twitter.com/C5ckbS1rAp
— L.D.A. (@ldacr) December 24, 2020
Su salida obedece estrictamente a una necesidad por liberar la plaza de extranjero.
La Nación sabe que Alex López continúa y que Facundo Zabala, a quien se le acababa el contrato también, hizo una propuesta para continuar.
Ante eso, la Liga tomó la decisión de prescindir de los servicios de Adolfo Machado, un hombre que se veía en aprietos cuando tenía que ir a la cobertura ante un rival veloz, pero que en estos dos partidos de la fase final contra Herediano se fajó y lucía como como el Machado de sus mejores tiempos.
En el camerino, era uno de los hombres que siempre hacía reír a los demás, con expresiones espontáneas, pero también con liderazgo, hablando en los momentos en los que debía hacerlo.
