
Alajuelense se metió en serios problemas y luego supo enderezar su camino para hacer la defensa de su liderato en la siempre difícil visita a San Carlos.
El empate 1 a 1 pareciera justo, porque los ‘Toros del Norte’ dominaron el primer tiempo y la Liga recompuso su accionar en el complemento.
Hoy por hoy, el gol diferencia sigue jugando a favor de los manudos. Eso les permite continuar en el primer lugar de la tabla, ya que Guadalupe y Cartaginés presentan la misma cantidad de puntos.
Fue un partido de esos en los que cualquiera de los dos también se pudieron dejar la victoria. San Carlos generó muchísimo peligro en la primera parte, pero solo consiguió ese gol de Álvaro Saborío en el minuto 11.
La Liga equiparó el marcador con un autogol de Roberto Córdoba, pero es que desperdició una opción clarísima antes de marcharse al descanso, luego de un centro de Freddy Góndola que parecía perfecto, pero Carlos Mora falló frente al marco, al rematar arriba.
El juego inició intenso y terminó más pausado y pareciera que la admiración de Douglas Sequeira por Albert Rudé es tal que lo tenía estudiado como la palma de su mano. Esa fue una de las claves para lo visto en la cancha.
Alajuelense vivía un sufrimiento puro en el Carlos Ugalde, porque San Carlos no solo jugaba mejor, sino que también tenía maniatado al cuadro del español.
La Liga no se veía nada cómoda, extrañando en demasía a un hombre nato en punta. De hecho, parecía extraño que se presentara esa situación, porque si bien es cierto Johan Venegas está sancionado por expulsión, Rudé dejó en el banquillo a Doryan Rodríguez y a Jurguens Montenegro.
Pero había otro problema y es que la defensa eriza llegaba a destiempo en las aproximaciones norteñas con Rachid Chirino, Esteban Rodríguez y Álvaro Saborío.
San Carlos era más desde el inicio. En el minuto 8, Esteban Rodríguez pegó el balón en el palo, tras una buena acción colectiva. Era un aviso de lo que estaba por venir.
Wílmer Azofeifa levantó la cabeza, vio el panorama completo y desde atrás sacó un trazo magistral hacia Álvaro Saborío. Fue un pase perfecto para un hombre especialista en anotar.
La recepción del atacante fue buena y como es costumbre en él, fue letal en el área, al quitarse la marca de Leonel Moreira y rematar con precisión para anotar, apenas en el minuto 11.
No la pasaba bien la defensa liguista y San Carlos se tenía toda la fe de que estaba para más. Así surgió un centro bien lanzado de Jefry Valverde para buscar la cabeza de Saborío.
En el minuto 30 se presentó una ocasión importante para los manudos, luego de que Erick Cabalceta atropelló un desequilibrante Freddy Góndola sobre el borde el área.
Fue una buena ocasión para la Liga. Alex López cobró el tiro libre, bien lanzado, pero mejor aún fue el tapadón de Jason Vega.
Pero de nuevo hubo un susto para los erizos, porque Leonel Moreira hizo una salida extraña y Saborío no pudo enderezar el balón. Literalmente se salvó Alajuelense.
La tónica del juego no cambiaba, hasta la segunda parte. San Carlos perdió el control y Alajuelense empezó a llegar con mayor insistencia.
En una acción circunstancial llegó el autogol de Roberto Córboba y el marcador se puso 1-1 desde el minuto 57.
La Liga llegaba más, como con un centro de Aarón Suárez y Freddy Góndola buscaba cerrar, pero despejó Cabalceta.
También se presentó un episodio anecdótico y pasó en el minuto 75, cuando Bryan Ruiz chocó con el central Hugo Cruz y lo botó. El silbatero le ayudó a levantarse al capitán liguista y los dos terminaron riéndose por lo ocurrido.
No hubo más goles. Eso sí, Álvaro Saborío reclamó por un empujón de Alexis Gamboa, que no fue sancionado como penal.
El atacante que abrió la cuenta contra sus excompañeros convirtió un tanto histórico. Según los registros del periodista y estadígrafo Christian Sandoval, Saborío empató a Leonel Hernández como el cuarto mejor goleador de la historia del fútbol tico con 164 anotaciones. Eso sí, con 69 juegos menos.
Y el otro apunte es que de esos 164 goles, 15 se los marcó a Alajuelense.
