
Alajuelense dio espectáculo una vez más, con baile y goleada incluidos en el repertorio. El 5 a 0 en el marcador evidencia los estragos de la máquina rojinegra, que resguarda así el liderato del torneo.
La Liga fue una verdadera aplanadora contra Grecia, en un Estadio Alejandro Morera Soto donde se poblaron casi por completo tres de sus cuatro graderías.
Ese fue el mejor homenaje para Roberto Chacón Murillo, ese expresidente de la Liga que amplió el aforo de ‘la Catedral’ y que falleció horas antes de este partido, a sus 93 años.
Después de un sentido minuto de aplausos por su partida, Alajuelense hizo y deshizo literalmente en la cancha.
Fue un derroche de dinamismo, sincronización y un fútbol muy vistoso por parte de los manudos; provocando una pesadilla en Grecia.
Los manudos protagonizaron su primer aviso desde los 30 segundos y la presión que ejercieron no solo los hacía estar cerca del gol, sino que anulaba cualquier intento de reacción que tuvieran sus rivales.
El poderío ofensivo del León se refleja en los números del juego. En el primer tiempo, Alajuelense generó dieciocho remates, de los cuales, cinco fueron directos y, de esos, tres terminaron en gol. Grecia solo presentó dos remates.
Hubo algunos intentos, pero el marcador se abrió en el minuto 11.
Josimar Alcócer tomó el balón en salida, luego de un rechazo de Giancarlo González. Ese cachorro hecho y moldeado en la cantera de la Liga se ha ido adueñando de la titularidad.
Él le hizo un pase a Alex López, que avanzó. Era un cinco contra dos y mientras que Aarón Suárez en diagonal generó distracción, Johan Venegas recibió la pelota para vencer a Alfonso Quesada.
Pocos minutos después, Venegas repitió la receta, esta vez con un servicio de Aarón Suárez.
Alajuelense era amo y señor del juego, pero quería más. De sus incursiones ofensivas, hubo una que aumentó la cuenta. Centro de Suhander Zúñiga y gol de Carlos Mora.
Mano en el área de Matthew Bolaños y Pedro Navarro pitó el penal. La decisión fue correcta, no así la primera determinación de mostrarle la roja a Jean Carlos Sánchez. Sin embargo, el central rectificó.
Eso complicaba aún más el panorama de Grecia, que perdió a un hombre. Y venía el penal.
Ahí salió a relucir Alfonso Quesada, con una doble tapada a Johan Venegas. El guardameta le dijo no al goleador rojinegro, al desviarle el lanzamiento desde el manchón blanco y repitió la faena en el rebote.
Pero más adelante, en la nueva noche brillante de Alajuelense hubo espacio para que Johan Venegas siempre lograra su primer triplete con el club. Lo hizo mediante un cabezazo, luego de un centro de Carlos Martínez.
En el espectáculo también se dio una oportunidad de lucirse para Miguel Ajú. Pasó en el cierre del primer tiempo, con la opción más concreta generada por los griegos.
Pero el arquero, que está alternándose el marco con Leonel Moreira evitó que ese remate de Fernando Lesme terminara en gol.
En esa película de terror que pasaba Grecia en el Morera, Jean Carlos Sánchez incurrió en autogol, tras un remate de Doryan Rodríguez y reflejar su frustración cuando intentó evitar que Carlos Martínez tocara el balón.
Alajuelense consumó otra noche de espectáculo, con la presencia de Luis Fernando Suárez en las gradas.
El fútbol bonito, ofensivo y efectivo sigue generando ilusión entre el liguismo. Eso no implica triunfalismo.
Al contrario, en las gradas y en la cancha tienen claro que van paso a paso y que aún no han ganado nada. El mensaje de Andrés Carevic es claro, pero de momento, la afición disfruta lo que ve.
