París. El italiano Fabio Cannavaro recibió ayer el Balón de Oro y se convirtió en el primer defensa en una década que es reconocido como el mejor futbolista de Europa.
Cannavaro, quien jugó con la Juventus la pasada temporada y después pasó al Real Madrid, fue el capitán y baluarte de la zaga de la selección de Italia que en julio se proclamó por cuarta vez campeona del mundo.
También se trata del primer italiano que recibe el premio otorgado por la revista francesa France Football desde que Roberto Baggio lo logró hace 13 años.
Cannavaro obtuvo 173 en la encuesta anual que France Football realiza entre 52 periodistas alrededor del mundo.
Otro italiano, el arquero Gianluigi Buffon (Juventus) quedó segundo con 124 votos, seguido por el delantero francés Thierry Henry (Arsenal) con 121. Un total de 50 jugadores fueron postulados.
Especial. “Es un honor que vale doble”, dijo Cannavaro en la gala de entrega. “Se le otorga al mejor futbolista, y que se le entregue a un defensor lo hace más especial”.
El brasileño Ronaldinho, astro del Barcelona que obtuvo el premio el año pasado, quedó esta vez cuarto con 73 puntos, seguido por el francés Zinedine Zidane con 71.
Cannavaro es apenas el tercer zaguero que gana el galardón, considerado como el más prestigioso a nivel individual en el futbol. Los alemanes Matthias Sammer (1996) y Franz Beckenbauer (1972 y 1976) fueron los otros.
Suma su nombre a cuatro italianos galardonados: Roberto Baggio (1993), Paolo Rossi (1982), Gianni Rivera (1969) y Omar Sivori (1961), un argentino nacionalizado.
“Soy el primero en estar sorprendido”, dijo Cannavaro. “ Esto significa mucho”, agregó.
Con Cannavaro y Buffon como líderes, la defensa de Italia sólo encajó un gol antes de la final ante Francia y que ganaron en una definición por penales tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario.
La final ante Francia fue el partido número cien como internacional para Cannavaro y quedó segundo en la votación al mejor jugador del torneo en Alemania por detrás de Zidane, quien se retiró tras la cita universal del 2006.
El arquero Buffon se lució en ese partido con un excepcional vuelo para tapar un cabezazo de Zidane durante el alargue.