Conocida como los Bafana Bafana ( Muchachos ), la selección de Sudáfrica no quiere desentonar en su papel como ilustre anfitrión del primer Mundial de futbol en el Continente Negro.
El deseo es convertirse en “profeta en su tierra” en la edición número 19 de la cita mundialista, que cumple 80 años desde 1930 y arranca el próximo viernes con el duelo ante México en Johannesburgo.
Su “Mundial”, su objetivo, será evitar a toda costa hacer el papelón en la competencia y no pasar a la historia como el primer país local que no supera la primera fase.
Hasta ahora, los países organizadores de los Mundiales han superado como mínimo la primera etapa, incluso seis selecciones (Uruguay, Italia, Inglaterra, Alemania, Argentina y Francia) alcanzaron el trofeo de campeonas.
Precisamente, los locales suelen superarse con creces en los grandes torneos internacionales como es tradición en la Copa de Oro de la Concacaf, la Copa Africana de Naciones, la Copa América de la Conmebol y la Copa de Oceanía.
Ahora el anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA en el 2010, Sudáfrica, no se quiere quedar atrás y tiene toda la intención de hacer valer esta tradición universal.
Según la edición de FIFA World , en un artículo firmado por Mark Gleeson en la revista de marzo pasado, no hay buenas perspectivas con la selección sudafricana para que ocupe uno de los dos primeros puestos de clasificación en el grupo A ante Francia, Uruguay y México.
Al analizar el poderío de los rivales, muchos seguidores de los Bafana Bafana se muestran pesimistas por el futuro de su equipo, algo que irrita a su veterano técnico, Carlos Alberto Parreira.
“Hay mucha presión, pero no tenemos miedo. Tenemos que concentrarnos en nuestras virtudes”, recalcó el estratega que se prepara para su última campaña mundialista (su sexto Mundial con cinco selecciones distintas; un récord).
Ventaja en casa. Parreira no oculta las bondades que tiene todo equipo local en las Copas Mundiales y que Sudáfrica puede ser competitiva.
“La ventaja de ser casa es, sin duda, un punto a nuestro favor, sobre todo si estamos bien preparados”, subrayó el brasileño.
El grupo completó anteayer con Dinamarca (1-0) 11 fogueos sin conocer la derrota con el suramericano. No pierde desde fines del 2009 cuando Parreira retomó en octubre el cargo de seleccionador, que había cedido por problemas personales a su compatriota Joel Santana.
“La vuvuzuela (la trompeta) será un gran apoyo y hay que usarla. Los mexicanos se llevarán una impresión en el partido inaugural, con 90.000 aficionados tocándolas por nosotros. El país nos apoyará y no podemos decepcionar”, agregó.
El capitán del equipo, Aaron Mokoena, también piensa así. “Tenemos mucho a favor.
“Estamos en casa, tenemos excelentes jugadores y un entrenador que ha estado en varios Mundiales y tiene mucha experiencia”, declaró el zaguero del Portsmouth de Inglaterra.
“México, Uruguay y Francia son equipos muy buenos y tendremos que dar lo mejor para vencerlos, pero no veo por qué no podamos pasar a la segunda fase”, dijo Mokoena.
En ruta al debut ante México se quiere hacer feliz a Sudáfrica.
“No queremos ser los primeros anfitriones que no pasan ni a la segunda ronda. Será con trabajo y no con palabras que superaremos la fase de grupos”, afirmó Parreira.