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Madrid. El Real Madrid despidió ayer al delantero brasileño Ronaldo, que salió del club blanco por la puerta de atrás y a precio de saldo después de que el Milan anunciara el pago de 7,5 millones de euros ($9,7 millones) por el traspaso y 500.000 euros (unos $650.000) en otros conceptos.
Ronaldo finalizó su etapa como jugador madridista con tanta amargura como liberación. Atrás quedó su deseo de convertirse a su retiro en “embajador blanco” por todo el mundo, pero al menos el Milan le ofrece su última oportunidad de regresar a la élite.
El Real Madrid vendió al crack brasileño a precio de saldo, tal y como está el mercado. De hecho, lo vendió por 6,5 millones de euros ($8,4 millones) menos de lo que le costó una promesa como el argentino Gonzalo Higuaín, fichado hace tres semanas como alternativa a una eventual marcha de Ronaldo, al final completada.
Sin ir más lejos, el Milan vendió al Chelsea al ucraniano Andrei Shevchenko, que tiene 30 años como Ronaldo, en 45 millones de euros ($58 millones).
Además, muchos hinchas del Real Madrid recuerdan ahora cómo el Milan ofreció en agosto 15 millones de euros ($19,3 millones) por Ronaldo. Entonces, el club blanco rechazó la oferta porque confiaba en el éxito del difícil matrimonio entre Fabio Capello, su técnico, y el brasileño. Se equivocó completamente.
Atrás quedan aquellas declaraciones formuladas en octubre por Ronaldo, cuando afirmó que “Capello es una gran persona y un técnico sensacional”.
El italiano nunca mostró afecto por el brasileño y el club no tardó en comenzar a filtrar detalles de la vida nocturna del brasileño.
Todo con tal de forzar una marcha finalmente sellada.
Ronaldo se va después de cuatro meses prácticamente sin jugar, con fama de futbolista vago, de persona con tendencia al abandono, según filtró el club.
También trascendió el poco aprecio de los “pesos pesados” del vestuario madridista por una deportista calificado como “individualista” y “poco solidario”.
Fin de una era. Al tiempo, la venta de Ronaldo sella el final de la llamada “era galáctica” tras la venta de Luis Figo hace dos años, la retirada de Zinedine Zidane en julio y la marcha de David Beckham, que se va a Los Ángeles en julio.
Ronaldo deja atrás cuatro temporadas y media donde vivió de todo. Florentino Pérez, el presidente “galáctico”, pagó al Inter de Milán 35 millones de euros ($45,2 millones) y comenzó a rentabilizar la inversión en la primera temporada, cuando conquistó la Liga y el brasileño logró 23 goles.
El siguiente año hizo 24 tantos, pero no ganó nada. Los dos últimos años fueron un penar, entre lesiones, acusaciones de dejadez y divorcio con la hinchada. La llegada de Capello vino a precipitar un adiós.
Ronaldo se va por la puerta falsa, de una forma parecida a la que salió de sus anteriores clubes. Dejó Barça en 1997 por su enemistad con el presidente José Luis Núñez.
Se marchó del Inter en 2002 por su pésima relación con el técnico Héctor Cúper. Ahora se repite la historia con Capello, de parecidas características a las de Cúper.