
Madrid (dpa). Juande Ramos debutó hoy como nuevo entrenador del Real Madrid con un triunfo por 3-0 ante el Zenit de San Petersburgo, una victoria que no le sirvió para terminar primero de grupo en la Liga de Campeones, aunque sí para recuperar moral.
El Real Madrid ganó gracias a dos goles de Raúl y uno de Arjen Robben, aunque la Juventus terminó líder del Grupo H tras su empate sin goles ante el BATE Borisov.
Bastó un minuto para comprobar algunas novedades interesantes en el nuevo Real Madrid respecto al predecesor. Con Ramos, pasó a jugar con cuatro centrocampistas y dos delanteros definidos, ocupando las bandas con equilibrio. Así, Rafael van der Vaart actuó en la izquierda, a pesar de no ser un extremo, con el fin de llenar cada espacio.
Tampoco es que el Zenit de San Petersburgo invitara a un análisis más sesudo, dado que el equipo ruso llegaba a Madrid en la peor condición posible. Tenía garantizado su pase a la Copa de la UEFA y está fuera de forma física, pues hace tres semanas que concluyó el torneo ruso.
El Real Madrid comenzó dominando. Fernando Gago y Guti jugaban en paralelo y buscaban preferentemente la banda de Robben, el jugador más vertical del equipo blanco.
La posesión le daba dos beneficios: cercaba la portería contraria y mantenía a su rival lejos de la portería. Sin embargo, el Real Madrid tiembla cada vez que el contrario se acerca a su área y el conjunto ruso hizo peligro con muy poco.
Pero al Real Madrid le sigue quedando el orgullo de Raúl, quien sabe ejercer de capitán en tiempos de crisis. A los 24 minutos, Van der Vaart centró desde la izquierda y Malafeev, el arquero visitante, erró clamorosamente, dejando el balón para que Raúl empujara a la red.
El Zenit intentó algo más a partir de esos momentos, especialmente por su banda izquierda, pero le faltaba imaginación. En este sentido, la actuación de Arshavin fue muy decepcionante. El delantero ruso busca equipo, pero no demostró demasiadas cosas en Madrid.
El conjunto visitante tuvo su ocasión más clara en el último minuto de la primera parte. Sirl llegó hasta la línea de fondo y centró atrás para que Anyukov, libre de marca, mandara el balón a las nubes. La hinchada local saludó el descanso con cierto alivio.
La segunda parte comenzó con un experimento de Ramos, que sonó extravagante. Quitó a Van der Vaart para situar a Christoph Metzelder en el lateral derecho, a Michel Salgado en la izquierda y a Marcelo como interior. Pero lo cierto es que el Zenit invitaba a los ensayos, por muy extraños que fueran éstos.
El Real Madrid amplió la cuenta a los 50 minutos, con una preciosidad de gol. El Zenit perdió un balón en la medular, dejó un agujero en el centro de la defensa, Raúl dibujó un pase profundo y Robben definió con un magnífico tiro elevado.
La sentencia llegó seis minutos después, cuando Robben devolvió la cortesía a Raúl con otro buen pase. El capitán blanco se quedó solo delante del arquero ruso y lo superó con un sutil toque por encima. Otro gol bonito.
Ahí concluyó el encuentro porque ni el Zenit podía ni el Real Madrid quería. Quedaba media hora para el final y el triunfo local estaba servido. La "era Ramos" comenzó con una goleada que no sirve para efectos prácticos, aunque puede valer para elevar la moral de su tropa. El Barcelona le espera el sábado.
FICHA DEL PARTIDO:
REAL MADRID: Dudek; Michel Salgado, Sergio Ramos, Cannavaro, Marcelo; Gago, Guti (Javi García, m.51), Van der Vaart (Metzelder, m.46), Robben; Higuaín y Raúl (Saviola, m.60).
ZENIT: Malafeev; Anyukov, Lombaerts (Domínguez, m.75), Krizanac, Sirl; Tymoshchuk, Denisov, Zyryanov, Danny; Arshavin (Fayzulin, m.47) y Pogrebnyak (Tekke, m.71).
GOLES: 1-0, m.24: Raúl. 2-0, m.50: Robben. 3-0, m.56: Raúl.
μRBITRO: Jonas Eriksson, de Suecia. Mostró tarjeta amarilla a Danny (m.63)
CAMPO: Santiago Bernabéu.