
Dusseldorf, Alemania. Ni la FIFA, ni la Conmebol ni la UEFA tuvieron jamás un presidente que haya jugado tan bien al futbol como lo hizo el francés Michel Platini, quien ayer destronó al sueco Lennart Johansson al frente del organismo que rige el futbol europeo.
De ser una de las cinco o diez grandes estrellas del futbol en los 80, Michel Platini logró reconvertirse en un exitoso funcionario en la burocracia del futbol mundial. Y tiene ventaja sobre Joseph Blatter, el presidente de la FIFA, o Nicolás Leoz, el paraguayo que preside la Confederación Sudamericana (Conmebol): ambos solo pueden hablar de futbol como aficionados. Platini, en cambio, lo vivió desde dentro y al máximo nivel.
El futbol europeo optó por la renovación y el cambio generacional, eligiendo a Platini, de 51 años, por encima del longevo presidente Lennart Johansson, de 77, con solo cuatro votos de diferencia.
El francés obtuvo en la primera ronda de votaciones el apoyo de 27 federaciones, mientras que Johansson, que buscaba su quinto mandato consecutivo desde que asumió la presidencia en 1990, recibió el respaldo de apenas 23 miembros. Dos de los votos de las 52 federaciones que pertenecen a la organización continental fueron nulos.
En su campaña para alzarse con la presidencia de la UEFA, el multimillonario Platini se presentó como un hombre dinámico, con aires renovadores y con un corazón para las federaciones más débiles en el seno del futbol europeo.
Critica el poder del dinero, ve al futbol como deporte y no como un producto mercantilista e insta a los clubes más poderosos a practicar la solidaridad con los más débiles.