Los 14 encuentros que albergará el estadio Rommel Fernández a lo largo de los diez días que durará la Copa es un tema que mantiene ocupada a la organización .
La gramilla natural del remozado reducto canalero aún no ha sido sometida a un nivel de exigencia tan alto (hasta tres juegos por día), por lo que su mantenimiento ha sido punto primordial para la Federación local.
Según Campo Elías Estrada, periodista del diario La Prensa en Panamá, a la gramilla se le realizan trabajos de mantenimiento desde hace varias semanas para que pueda soportar lo ajetreado del calendario del torneo.
“Se ha venido trabajando en ella. Acá del tema no se habla mucho pero sí hay como cierta incertidumbre por cómo se pueda comportar la gramilla dado que es natural”, afirmó Estrada la semana anterior vía telefónica.
Por su parte, Jorge Ortega, vicepresidente de la Uncaf, explicó que el mantenimiento en el campo ha sido normal pero sí están conscientes del riesgo que implica.
“Sabemos que la cancha va a resentirse pero evidentemente es uno de los riesgos. También va a depender mucho del clima, que hasta donde sé ha estado bueno, pero sí está claro que el reto está, van a ser muchos juegos en 10 días para una cancha natural”, aseveró Ortega.
El Rommel Fernández fue inaugurado en 1970 y sufrió una importante remodelación en el año 2000.
Posteriormente fue nuevamente remodelado en 2010 con motivo de la celebración de la IX edición de los Juegos Centroamericanos.
El año anterior también tuvo lugar el partido de “los amigos de Messi” frente al “resto del mundo”, juego con carácter benéfico que permitió a la afición local observar al argentino Lionel Messi junto a otras figuras de renombre.
El reducto tiene capacidad para 32.000 espectadores y es uno de los más modernos de Centroamericana, además del mejor en el que se ha disputado el torneo.