
BUENOS AIRES. AFP. El habilidoso jugador Lionel Messi afirmó ayer que es imposible jugar al futbol en la ciudad boliviana de La Paz, a 3.650 metros de altura, donde Bolivia le propinó goleada 6-1 a Argentina.
“Para mí es imposible jugar en La Paz, hacías un pique y no te podías recuperar”, dijo el jugador del FC Barcelona en el aeropuerto de la capital argentina, antes de abordar un avión rumbo a España para reintegrarse a su club.
“No es para contradecir a Diego (Maradona), solo es una opinión después de haber jugado ahí, y lo mismo piensan algunos compañeros”, dijo Messi al contraponer su opinión con la del director técnico, quien había respaldado a La Paz como sede de las eliminatorias.
“Igual no lo queremos poner como excusa, a Bolivia le salió todo y nosotros no pudimos hacer nada”, dijo aún abatido por la histórica derrota del miércoles.
“Esto tiene que servir para el próximo partido en la altura” que se disputará en junio en Quito, ante Ecuador, dijo.
“Estoy dolido por como se dio todo, sabíamos que en cualquier momento se podía perder, pero no esperábamos que fuese así”, confesó el “10” de la selección argentina.
“Hay que meterle para adelante, hay que seguir creciendo”, dijo.