
Belo Horizonte, Brasil. (AFP). Una sala cerrada con un grabación del eco del público en un estadio lleno a todo volumen: no es una sala de tortura, es parte del entrenamiento de la selección de Tahití, que aprende a lidiar con estadios llenos en la Copa FIFA Confederaciones.
“Colocamos a los jugadores a oír el sonido de la hinchada, para que se acostumbren al ruido de 80.000 hinchas. Allá en Tahití jugamos ante muy pocas personas, no tenemos eso”, dijo el entrenador de la selección Eddy Etaeta en una rueda de prensa.
Además, en una pantalla, el entrenador colocó “imágenes de los jugadores más famosos que vamos a enfrentar”, siguió.
Los Toa Aito (guerreros de hierro, en tahitiani), campeones de Oceanía, llegan a Brasil como la “cenicienta” de la Confederaciones. En la llave B enfrentan a Nigeria en el debut el próximo lunes, a España (campeón mundial y europeo) el 20 de junio y a Uruguay (campeón de la Copa América) el 23.
Tahití está conformado por aficionados y un solo un jugador profesional, Marama Vahirua, que juega actualmente en el Panthrakikos griego, pero que hizo su carrera en Francia.
La mayor parte de los jugadores llevan un tren modesto de vida. Un tercio aproximadamente está sin empleo, en una Polinesia francesa duramente afectada por la crisis.
Vahirua “está muy feliz jugando con la selección, pero no creo que pueda hacer la diferencia. No es el único, somos un equipo que va a enfrentar a otro. No es un jugador contra otro”, indicó Etaeta.
La selección llegó a Belo Horizonte el 7 de junio para “aclimatarse”, no al clima, sino a su situación de protagonistas en un torneo internacional.
“Cuando llegamos nos asustamos con lo que vimos por la ventana del avión: mucha policía, seguridad y periodistas esperando. Nunca habíamos vivido eso antes, era todo nuevo. Seis días después los jugadores ya estaban más acostumbrados. Por eso llegamos con tiempo para quedarnos más tiempo en Brasil y adaptarnos”, explicó el técnico.
Tahití incluso reservó su hotel hasta el 24 de junio, un día después de su último partido de la fase de grupos con Uruguay, reportó el sitio especializado Globo Esporte.
Con todo, el técnico no descarta avanzar.
“Tengo ese sueño, no quiero hacer presión en mis jugadores, pero todo es posible”, lanzó.
En un partido de preparación, la selección tahitiana perdió 1-0 con el América Mineiro, un equipo de Belo Horizonte que milita en la segunda división del fútbol brasileño.
Antes, el 5 de junio, había perdido por goleada de 7-0 con la selección Sub-20 de Chile, que se alista para disputar el Mundial de la categoría en Turquía este mes.