21 enero, 2017
Los jugadores Alan Ruschel, Helio Neto y Jackson Follmann alzaron el trofeo de campeón de la Copa Sudamericana.
Los jugadores Alan Ruschel, Helio Neto y Jackson Follmann alzaron el trofeo de campeón de la Copa Sudamericana.

Brasil

Los tres jugadores del Chapecoense que sobrevivieron al accidente aéreo que diezmó al equipo en noviembre pasado, alzaron este sábado la Copa Sudamericana 2016 en el estadio Arena Condá, en Chapecó, sur de Brasil, antes de un partido amistoso del plantel reconstituido ante el Palmeiras.

El arquero Jackson Follmann, quien sufrió la amputación de parte de la pierna derecha tras la tragedia, enarboló junto al defensor Neto y el lateral Alan Ruschel, el preciado trofeo, bajo los aplausos. Las esposas de las víctimas del accidente ingresaron luego al césped, donde se les entregó las medallas que hubieran recibido sus maridos, en una ceremonia cargada de emoción.

La Copa le fue atribuida al Chapecoense a pedido del club colombiano Atlético Nacional, con el que debía dirimirla.

El accidente se produjo el 28 de noviembre, en las montañas colombianas, cuando el equipo brasileño se dirigía a Medellín a jugar el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana 2016.

De las 77 personas que iban a bordo, 71 perecieron. Los otros sobrevivientes son el periodista radial Rafael Henzel y dos tripulantes bolivianos.

En el minuto 71, el locutor del estadio pidió a los espectadores levantarse y aplaudir, en homenaje a las 71 víctimas de la tragedia. Ese ritual debería repetirse en todos los partidos en que el Chapecoense juegue de local.

La ciudad de Chapecó se identifica plenamente con su equipo, pero el estadio, con un aforo de 20.000 espectadores, no estaba lleno, probablemente a causa del elevado precio de la entrada: 80 reales (¢14.000), en un país golpeado por la crisis y el desempleo.

La mitad de la recaudación se destinará a las familias de las víctimas y la otra mitad a la reconstrucción de club, que contrató a 22 jugadores para recomponer sus filas.