
San Rafael de Alajuela. El método de entrenamiento que impone el técnico Ricardo La Volpe no es solo una extensión más de su carácter fuerte, terco y frontal.
Es toda una forma de juego, que además incluyó un mensaje claro para todos los convocados.
Los tres días de práctica que tuvo el estratega argentino en este primer microciclo al mando de la Tricolor le demostraron a los jugadores que cuando vistan la camiseta de la Sele no tendrán respiro.
Deberá haber total orden táctico, muchísimo despliegue y movimientos en perfecta sincronía durante los 90 minutos
Así como La Volpe insiste, así exige.
El objetivo de esta primera semana fue que ambas partes, técnico y jugadores, se conocieran.
Sin embargo, queda la impresión de que todos –incluida la prensa y los dirigentes– conocieron más acerca de quién es el argentino, que lo que haya podido percibir el estratega de su entorno.
Táctica. Específicamente, el timonel se enfocó en dos ejercicios: ensayó la línea de cuatro y dictó los movimientos que quiere en transición ofensiva, ambos usando el principio de ataque ante defensa.
Culminó con un par de simulaciones de juego en cancha completa, con la intención de comprobar la aceptación, por lo menos previa, de los conceptos expuestos.
El técnico detuvo cientos de veces por algo que no le gustó, para así dar instrucciones, replantear y asegurarse de que todo se hiciera de manera correcta.
Con el primer ejercicio buscó imprimir una idea de la solidez que necesitará en la zaga, al cerrar espacios, saber achicar y cuando no y no regalar tan fácil algún perfil a la hora de marcar.
Con el segundo, quiere que el jugador ejecute de forma automática movimientos con y sin balón, para facilitar la fluidez cuando se tenga posesión de pelota.
Bajo esa línea, en la mitad de la cancha expuso la necesidad precisar una mayor cantidad de vías de pase y cerca del área generar más “manos a mano” (uno contra uno, ya sea frente a un defensor o el guardameta rival).
Los seleccionados volverán a concentrarse del próximo lunes al miércoles, para una segunda semana de trabajo, de cara al fogueo contra Jamaica el 17 de noviembre. En teoría, solo habrá un nuevo convocado, ante la lesión del mediocampista Juan Diego Monge.
