
Georgetown, Guyana. A falta de observar lo que pueda aportar el inglés Leon Cort, ausente del juego ante Guatemala, la defensa de Guyana es la zona más endeble de los Jaguares Dorados .
El propio técnico Jamaal Shabazz reconoció que en el futbol local apenas se están introduciendo conceptos básicos como el marcaje zonal, y por lo visto ante los chapines aún les restan muchas lecciones en ese punto.
Trabajan con una línea de cuatro y basan su estrategia en el choque y el físico. Tienen dos centrales corpulentos, uno de ellos (Charles Pollard) evidencia serias carencias técnicas tanto en el juego aéreo como por abajo, lo que duplica el trabajo de John Paul Rodrigues, el otro celador de la última línea.
Shabazz no dudó en afirmar que sería Pollard quien abandone la titular cuando llegue Cort, por lo que la zaga podría mejorar si el hombre del Charlton Athletic (tercera de Inglaterra) es lo que se promete.
En general, la defensa de Guyana se podría calificar de inocente: es fácil robarle las espaldas porque son lentos y se desorientan con la velocidad, un punto a tomar en consideración cuando se tiene a hombres de la talla de Bryan Ruiz y, por supuesto, Joel Campbell.
También son malos cubriendo espacios, por lo que también los balones filtrados al área son una opción eficaz para hacerles daño.
Contraste. Aún cuando comparten el biotipo del jugador caribeño, los futbolistas guyaneses igual sufren por arriba que por abajo.
El juego aéreo no es uno de sus fuertes cuando se trata de defender (no así en ataque), para muestra que así fue como llegó el primer gol de Guatemala la semana anterior.
Los Jaguares Dorados se inclinan por poblar de hombres el área pero se pierden en el desorden propio de la abundancia de piernas.
Tienen problemas visibles en salida por lo que no es difícil robarles el balón cuando apenas se recuperan de un embate rival y su línea de contenciones cumple a medias.
Eso sí, los guyaneses pegan, así que Jorge Luis Pinto deberá seleccionar bien su estrategia para abrirse campo al gol sin necesidad de exponerse demasiado.