En Holanda, la responsabilidad de llevar la voz cantante con el árbitro es de Giovanni van Bronckhorst. Es un jugador de perfil bajo, que patrulla la banda izquierda y no compite con el protagonismo de Sneijder, Robben o Kuyt.
O Casillas o
La historia de los capitanes mundialistas es un selecto club donde entran nombres como Diego Maradona, Dino Zoff, Lothar Matthaus y Franz Beckenbauer.
Íker Casillas tiene 29 años, casi un adolescente cuando se trata de guardametas. Zoff se consagró monarca del orbe a los 40 años. Sin embargo, el español está acostumbrado a recibir responsabilidades desde muy joven: fue convocado para la banca del primer equipo del Real Madrid con 16 años.
Debutó a los 18 y desde entonces sabe lo que es disputar las principales competencias del futbol, desde la Liga de Campeones hasta los Campeonatos Mundiales. Con Sudáfrica lleva tres, y por su edad apunta a igualar el récord de cinco participaciones que comparten Mattahus y el arquero mexicano Antonio Carbajal.
Ya rompió el récord de imbatibilidad española en los mundiales, con 382 minutos sin recibir gol. La marca le pertenecía a dos guardametas que protegieron el arco de la Furia en Brasil 1950, Ignacio Eizaguirre y Antoni Ramallets.
Pero el único logro que de verdad le interesa a Casillas es, obviamente, sostener entre las manos la estatuilla de seis kilos de peso, entre ellos cinco de oro macizo.
Este carrilero izquierdo jugó con el equipo azulgrana entre el 2003 y 2007. Ese grupo ganó la Liga de Campeones del 2006 y abonó la semilla para que Messi, Xavi, Iniesta y demás montaran una máquina arrolladora los años siguientes.
Mientras su colega Casillas solo defendió la camisa del Real Madrid a lo largo de su carrera,
Tiene 35 años, así que alista su salida del balompié profesional. A lo mejor lo haga con el premio que todos buscan, con la consagración definitiva que nunca les llegó a ilustres de camisa naranja.