Edoardo De Blasio, un cardiólogo del hospital Santo Spirito de Pescara, confirmó el deceso y dijo que desafortunadamente el futbolista ya estaba muerto cuando llegó al hospital. Nunca logró recuperar la consciencia.
Morosini cayó al césped a los 31 minutos y recibió atención médica urgente en la cancha. Los médicos utilizaron un desfibrilador para atender al futbolista, quien llegó al Livorno para esta temporada cedido a préstamo por Udinese.
Uno de los médicos que atendió a Morosini en la cancha antes de la llegada de la ambulancia explicó que el jugador nunca pudo recuperarse, pese a los esfuerzos.
“El corazón de Morosini nunca volvió a latir. Desde que llegué, nunca dio señales de resucitar, ni en su respiración ni en los latidos”, manifestó Leonardo Paloscia a los medios de comunicación.
“Nadie puede decir cuál fue la causa, creo que no se sabrá nada hasta la autopsia”, agregó.
La autopsia posiblemente se realizará mañana. Todos los partidos del futbol italiano de este fin de semana fueron cancelados de inmediato, incluyendo la jornada de Primera División.
“Estamos viviendo un drama”, señaló el gerente general del Pescara, Danilo Iannascoli.
El incidente se produjo menos de un mes después de que el volante de Bolton inglés, Fabrice Muamba, sufrió un infarto durante un partido contra Tottenham por la Copa de la FA. Muamba permanece en la unidad de cuidados intensivos de un hospital en Londres.
“Al principio no sabíamos la gravedad de la situación. Corrí de inmediato al terreno de Livorno, donde Morosini había caído.
“Había mucha confusión y me pareció que también hubo algo de retraso en la llegada de la ayuda, porque dijeron que la ambulancia no podía entrar a la cancha, pues la entrada estaba bloqueada por otro vehículo. Algunos de mis compañeros ayudaron a sacar la camilla hasta la ambulancia”, señaló el portero del Pescara, Luca Anania.
El juego fue suspendido con Livorno al frente 2-0, y varios jugadores salieron de la cancha llorando.
Morosini comenzó en las divisiones inferiores del Atalanta antes de irse al Udinese. Su madre murió cuando tenía 15 años, y su padre dos años después. También perdió a un hermano, lo que lo dejó solo con una hermana mayor.